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EMOCIONES CONTRA INTELIGENCIA
¿Son tus emociones un reflejo
de tu inteligencia?
por: Doctor Luman Wing
Vivimos en un mundo en donde mucha gente con un alto coeficiente intelectual
(mayor de 160) trabaja para gente con un coeficiente intelectual menor
(de 100.) ¿Cuál es la diferencia entre esas dos clases de gente? ¿Son
herramientas interpersonales, particularmente el atributo de la compasión
o algún valor intelectual?
Aparentemente, la mayoría de la gente tiene una noción limitada de inteligencia.
La creencia común es que las aptitudes analítico científicas son indicativo
de inteligencia. ¿Cómo ha definido la raza humana "inteligencia"? ¿Es
ésta una definición que está fuera del alcance con relación al verdadero
rango de destreza y facultades que importan para la vida, más allá de
un Coeficiente Intelectual'?
Daniel Goleman ha definido Coeficiente Intelectual (CI) y Coeficiente
Emocional (CE) en su libro más reciente, Emotional Intelligence (Inteligencia Emocional). La
suposición fundamental entre CI y CE está en cómo se define la inteligencia.
¿Está determinada por una alta puntuación en una prueba de CI? ¿Suponemos
que un alto CI tendrá correlación con una carrera exitosa? ¿Hemos seleccionado
"inteligencia" basándonos en una simple porción del cerebro, los hemisferios
cerebrales y nos rehusamos a evaluar la amígdala?
Anatómicamente, la amígdala está localizada en la parte media del cerebro
y ha sido experimentalmente determinada a ser decisiva en la facultad
de correlacionar emociones con un acontecimiento si es verdadero o emocional.
Basado en este paradigma biológico, los atributos intelectuales de Jesucristo
son más consistentes con lo emocionalmente basado en la inteligencia
que en la inteligencia analíticamente cerebral. Ejemplos de esto son
encontrados cuando Jesús fue "movido a compasión", en Mateo 9:36. Jesús
fue un hombre caracterizado por su tremenda compasión, su poder de sanidad,
su pasión por servir y su vida de negación de sí mismo que culminó con
su muerte por la salvación de otros. Esas características no son lo
que usualmente definirían la palabra tradicional de "inteligencia".
Dios apela a nuestro intelecto y emoción "Venid luego dice el Señor
y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la
nieve serán emblanquecidos, si fueran rojos como el carmesí, vendrán
a ser como blanca lana." (Isaías 1:18) Por lo tanto hay mucho que aprender
en lo que se refiere al "hombre" como Dios lo creó incluyendo la mente
que le fue dada. "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios
lo creó, varón y hembra los creó". (Génesis 1:27) El hombre fue creado
como un ser emocional con inclinaciones creativas.
El hombre es un reflejo del carácter de Dios. Mientras seamos transformados
y santificados, Dios no nos cambia por quitar nuestro reflejo de su
carácter, él nos cambia haciendo el reflejo más claro. Como un reflejo
del carácter de Dios, podemos aprender acerca de la inteligencia y acerca
de la inteligencia emocional, a través de las características primarias
aludidas en el sermón del monte.
Las bienaventuranzas pueden ser relacionadas con la clave de los siete
elementos de la inteligencia emocional:
1. Confianza: Creer que tú puedes ser capaz de tener éxito en todo lo
que emprendas y que otros te ayudarán.
2. Curiosidad: sentido de encontrar cosas que te guíen a la satisfacción.
3. Intencionalidad: deseo y capacidad de impactar y actuar con perseverancia.
4. Auto control: facultad de modular y controlar tus propias acciones
en orden de caminos apropiados.
5. Compatibilidad: facultad de relacionarse con otros basados en un
sentido de ser entendidos y entender a otros.
6. Comunicación: capacidad de saber lo que sabes, expresar lo que necesitas
saber, y cómo compartes esas observaciones con otros.
7. Colaboración: facultad de acrecentar tu energía y efectividad combinando
esfuerzos y habilidades con otros (requiere toda clase de las habilidades
antes mencionadas.)
A través del sermón del monte, Mateo 6 y 7, la premisa básica de la
enseñanza de Jesús es compartida al mundo. Él usa su presentación respetuosa
para apelar a la inteligencia emocional de la audiencia.
Bienaventurados los pobres de espíritu: porque ellos heredaran los cielos.
Bienaventurados los que sufren, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos
serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos
de Dios.
El sermón del monte ayuda al trabajo del cristiano hacia el manejo de
los siete elementos claves de la inteligencia emocional. Cuando seamos
cristianos maduros nuestras vidas no se regularán por reacciones de
caprichos.
La vida cristiana es y puede ser caracterizada por dominio propio (auto
control.) El manejo de nuestras emociones naturalmente caen dentro del
área de la disciplina. Mucha de la vida cristiana está regulada a través
de la disciplina cristiana. De hecho la disciplina o dominio propio
es uno de los frutos del Espíritu. "Más el fruto del Espíritu es amor,
gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza;
contra tales cosas no hay ley." (Gálatas 5: 22 y 23)
Por último nuestra meta como cristianos es ser motivados a vivir una
vida que agrada a Dios. Él razona con nosotros acerca de cómo hacerlo
por medio de las bienaventuranzas. El sermón del monte es un discurso
de Dios a nosotros los cristianos. Jesús se dirige a las varias emociones
con que trata la gente y da a los cristianos una guía de vivir la vida
cristiana en una manera que a él le agrade. La mayoría de los cristianos
se obsesiona creyendo que la manera de complacer a Dios es sumergirse
a sí mismos en el trabajo del ministerio. Ultimadamente Dios quiere
y desea nuestro compañerismo con él. "Bienaventurados los que tienen
hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados." Mateo 5:6
El mejor entendimiento de la función del cerebro ha proporcionado una
nueva percepción de la inteligencia. Las emociones trabajan con el intelecto,
las dos no son mutuamente exclusivas. Jesús apela a nuestras emociones
a través del intelecto. Una mayor preocupación por otros complementará
nuestra inteligencia emocional e intelectual.
Abril, 1999. Dr. Wing tiene 15 años de experiencia
en la industria biotecnológica y tiene un doctorado de la Universidad
de Aberendeen en Escocia, es pastor y director de la escuela de Horizon
en San Diego California, donde vive con su esposa y sus cuatro maravillosos
hijos.
Traducido por Silvia Gómez Marquez quien radica en México, D.F.
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