Home Cómo conocer a Jesús y ser su discípuloUn Mundo en NecesidadDiversiónAcerca de Nosotros
Recursos
Para pastores y líderesMinisterio de niñosOtros ministeriosHerramientasArtículosEnlaces

EL MINISTERIO DE UN PASTOR AYUDANDO

(O, MÁS COSAS QUE APRENDÍ DE MI PASTOR)

POR LARRY TAYLOR

INTRODUCCIÓN

A lo largo de este escrito, el término de "pastor ayudando" es utilizado en lugar de "pastor ayudante" que es más común, o también "pastor asociado" que se usa con más frecuencia. Esto se ha hecho porque, en realidad, sólo hay un pastor en cada iglesia. Calvary Chapel de Costa Mesa es una de las iglesias más grandes en el mundo, con una asistencia de más de 30,000 personas cada semana, una plantilla de personal de 250 personas, pero sólo hay un pastor en Calvary Chapel de Costa Mesa y su nombre es Chuck Smith. Los demás ministros estamos allí para ayudarle en el ministerio al cual Dios lo ha llamado, por lo tanto, somos pastores ayudando, nuestro trabajo es el de ayudar al pastor. Además, ninguno de nosotros en esta iglesia grande fuimos contratados porque el pastor Chuck necesitara de nuestra experiencia, simplemente estamos ahí porque el pastor Chuck no tiene tiempo para hacerlo todo. Si la iglesia fuera más chica, no nos necesitaría.

Además, los términos "pastor ayudante" y "pastor asociado" fueron tomados de la academia donde los maestros llevan el rango de "profesor", "profesor asociado" y "profesor ayudante", en ese orden. Pero no hay rangos en el reino de Dios, sólo siervos que aman a Jesús y se preocupan por su pueblo.

Habiendo tenido la experiencia de ser pastor titular y pastor ayudante, puedo compartir acerca de este ministerio desde ambas perspectivas. Sé lo que el pastor necesita, y también he tenido el gozo de servir como co-pastor. Ambos son llamamientos hermosos, llenos de la bendición de servir a Jesús.

Lo siguiente es un bosquejo con cincuenta puntos sobre el ministerio del pastor ayudando. Se puede aplicar a cualquier persona que trabaja en la iglesia que no es el hombre a cargo, como el pastor de los jóvenes, director de la escuela dominical, administradores, etc.

Mi oración es que esta pequeña obra sea de bendición para ti y tu ministerio.

FORWARD

De nuevo, no tomaré crédito en lo absoluto por el material en este pequeño libro. Todo lo contenido me fue enseñado por mi pastor de más de veinte años, Chuck Smith, el pastor de Calvary Chapel (Capilla Calvario) de Costa Mesa, California. Además, virtualmente todo lo contenido aquí, el pastor Chuck me lo enseñó sin palabras. El pastor Chuck es de la creencia de que el ministerio debe de ser "capturado" no "enseñado", i.e. que en fin es algo que aprenderás al verlo y hacerlo, no por medio de tomar un curso, leer un libro o escuchar conferencias.

Para aquellos que son pastores, lo único que puedes hacer es compartir estos principios con tu personal, quizás por medio de este ensayo, y luego ver lo que pasa. Unos lo capturarán y otros no, y no importa si les das la mejor instrucción del mundo a los que no han sido llamados a este ministerio único y privilegiado de pastor ayudando.

( 2 )

También estoy endeudado con el pastor Romaine, que por más de veinte años ha sido la mano derecha de Chuck. El pastor Romaine está en el proceso de escribir un libro para pastores ayudando, que cuando esté terminado será la obra definitiva sobre este tema. Nadie sabe como mejor ayudar a un pastor que Romaine.

Además del ejemplo excelente de Romaine, yo he tenido el privilegio de aprender y mirar a Oden Fong, otro de los ayudantes del pastor Chuck y el director de Calvary Chapel Outreach Fellowship el cual dirige las 500 iglesias afiliadas, y Dave Rolph, el superintendente de la Academia Cristiana Maranatha y la preparatoria de Capilla Calvario en Costa Mesa, un hermano que literalmente vive para servir y proteger al pastor Chuck, y por último, más no por eso el más pequeño, he aprendido de Jeff Smith, el hijo de Chuck y director de The Word for Today (La Palabra para Hoy). Jeff ama a su padre y sabe cómo servir de su corazón. Estos hermanos son los mejores amigos que cualquier persona pudiera tener, y son verdaderos siervos del Señor Jesucristo. Los amo sinceramente y los aprecio.

CONTENIDO

1. Ten corazón de un siervo.

2. Busca las cosas que se necesitan hacer y hazlas.

3. No esperes que el pastor sea tu cuate o amigo.

4. No esperes que tu pastor te aconseje o supla tus necesidades.

5. En la ausencia del pastor, haz todo exactamente como si él estuviera allí.

6. Sé leal sin condiciones.

7. Nunca chismees.

8. Defiende al pastor y al ministerio de toda palabra negativa, chisme, calumnia, y cualquier cosa que minara la obra de Dios.

9. Llega al local antes que el pastor, y no te vayas hasta después que él se haya salido.

10. Asiste a todos los servicios.

11. Mira al pastor con frecuencia cuando él esté en la plataforma en caso que necesite algo.

12. Revisa la luz, temperatura, cualquier cosa que esté en desorden.

13. Levanta los brazos del pastor

14. Sé de apoyo y ayuda.

15. No seas un hombre que a todo dice "si", expresa tu opinión y que quede allí.

16. Ora diario por el pastor.

17. Guarda en confidencia todos los aspectos del ministerio.

18. La razón por la cual estás allí es porque el pastor no tiene tiempo para hacerlo todo él mismo - ayúdalo, aligera su carga.

19. No podrás ayudar si no estás allí.

20. Informa al pastor en cuanto a todo - sé sus ojos, sus oídos, sé un detective para Jesús.

21. Sé sumiso y leal.

22. Lleva contigo un block de papel y pluma para tomar notas cada vez que el pastor comparte algo contigo para que no se te olvide.

 

( 3 )

23. Corrige problemas y después haz seguimiento para mantenerlos corregidos.

24. Permite que el pastor exprese sus frustraciones más no lo tomes personalmente.

25. No lleves tus sentimientos en las manos, no seas parásito o demasiado sensible.

26. No des excusas. Cuando eres corregido, admite que te has equivocado, toma esa responsabilidad, pon a un lado tus sentimientos y haz los cambios necesarios.

27. Apégate a la sencilla visión del ministerio, compartiendo la Palabra de Dios en amor.

28. Da consejo de la Biblia exactamente como lo haría el pastor.

29. Aclara todo con el pastor antes de hacerlo o comprarlo.

30. Sé frugal con las finanzas y muy conservador.

31. Muere a ti mismo, y haz a un lado tu ego y tu orgullo, estás en el ministerio por lo que puedes dar, no recibir.

32. Discúlpate fácilmente.

33. Cuando los subordinados fallan, tú toma la responsabilidad y arregla la situación (o pon en orden).

34. Haz que el pastor se vea bien.

35. Sé humilde y mantente humilde.

36. Disfruta el ministerio, diviértete y no te tomes muy en serio, el Reino de Dios no depende de ti.

37. Establece el tono espiritual del ministerio - que se sienta el amor, cuidado, amistad, un lugar a donde la gente desea ir.

38. Crea un ambiente amoroso.

39. Ponte arrodillado delante de Dios.

40. Canta, sonríe, sirve y ama a todos.

41. Certifica que las viudas, los enfermos (los hospitalizados), y los ancianos convaleciendo, han sido bien atendidos.

42. Sé creativo y busca más formas en cómo ayudar.

43. Manténte en el amor de Dios, deja que Él te bendiga.

44. Permanece fuerte y sano, pelea la buena batalla, mantén tu cuerpo bajo sumisión, sé un soldado, labrador, atleta para Cristo.

45. Haz un impacto positivo en todos.

46. La iglesia es como un barco, Jesucristo como el capitán de la flota, el pastor es el capitán de tú embarcación, tú eres el primer piloto, el oficial responsable por la dotación y responsable ante el capitán en cuanto a todo.

47. Ten los ojos abiertos en cuanto a los que tienen motivos ulteriores (ocultos).

48. No seas parte de grupos cerrados y divisiones, sirve con lealtad y amor.

49. Lava los pies, junta basura, lava ventanas, arregla lo desarreglado, sirve, sirve, sirve.

50. Camina íntimamente con Jesucristo. Ámalo, sírvelo, haz todo para Él. Mantén una vida devocional fuerte.

 

1. Ten corazón de un siervo.

El centro de cualquier servicio ministerial es el corazón. Si el corazón no anda bien, lo demás no funcionará bien por mucho tiempo. Puedes fingir por una temporada, pero quién eres vendrá a la luz.

 

(4 )

Todo ministerio de cualquier tipo o llamado necesita corazón de siervo. Jesucristo dijo que el mayor en el reino es el siervo de todos, también dijo que tenemos que aprender a ser siervos, no que aprendamos a actuar como siervos, pero que aprendamos a ser siervos. Los siervos son hechos por Dios, no puedes fingirlo o hacer una actuación, sólo puedes someterte a Dios y humillarte, suplicarle que te haga como Jesús. Lo que haces, lo que dices, como te comportas, es un reflejo de tu carácter, de quien eres tú. Siervos verdaderos actúan, hablan y piensan como siervos.

Pídele a Jesús que te dé el corazón de un siervo.

 

2. Busca las cosas que se necesitan hacer y hazlas.

El pastor no tiene el tiempo de decirte lo que se necesita hacer. Abre tus ojos, mira alrededor, ve lo que se necesita hacer; luego hazlo o busca alguien que lo haga. ¿Se necesita recoger la basura? ¿Barrer el patio? ¿Poner ventiladores? ¿Hay algún lobo vestido como oveja? ¿Quién se tiene que despedir? ¿Hay alguien en necesidad que requiere ser ministrada? ¿Boletines para doblar? ¿Sillas para recoger? ¿Aspirar las alfombras? ¿Saludar los nuevos creyentes? ¿Niños que necesitan ser dirigidos a sus clases? ¿Contestar teléfonos?.

Se creativo, busca cosas que necesitan hacer y hazlo sin que te digan. Ponte en el lugar de los miembros de la congregación y pregúntate que te haría sentir cómodo si tú fueras ellos, si tú fueras un adolescente ¿ qué te bendeciría y te haría sentir como en casa ? si fueras un bebé en la guardería ¿qué necesitarías?. Ponte en el lugar de cada persona que viene al templo, y pídele a Dios que te muestre lo que quieren y necesitan y suple esa necesidad. No esperes que te digan que hacer, busca formas de ayudar, y hazlo.

 

3. No esperes a que el pastor sea tu cuate o tu amigo.

Muchos pastores ayudantes se molestan porque aceptaron ser parte del personal esperando que comerían diario con el pastor, que sus familias saldrían juntas, y que en lo general el pastor sería su mejor amigo. Pues Dios no te llamó a ser el cuate del pastor, te llamó a ser su ayudante, su ayudante, su siervo. Además si eres parte del personal, el pastor es tu pastor y jefe, no tu cuate.

Un verdadero pastor ama y se preocupa por el pueblo de Dios. Su carga es que sean las ovejas con la mejor alimentación, las ovejas más amadas en todo el mundo. Pero hay demasiadas. Por eso te contrato. Si no hubiera tantas, él no te necesitaría. El pastor necesita ayuda para amar y cuidar de las ovejas. Sencillamente él no puede pasar todo su tiempo sirviendo y cuidando de ti. Tú estás allí para aligerar su carga, no para hacerla más pesada. Si el pastor quiere pasar tiempo contigo, está bien, más no lo hagas sentir obligado que lo tiene que hacer. Él está muy ocupado amando a los que tienen mayor necesidad que tú, y eso es lo que tú también debes de hacer. podrán pasar mucho tiempo juntos en el cielo.

( 5 )

4. No esperes que tu pastor te aconseje o supla tus necesidades.

De nuevo, el pastor está ocupado aconsejando y supliendo las necesidades de los miembros de la congregación quienes son ovejas lastimadas. Tú estás allí para ayudarle en esto, para tener cuidado de otros, no para recibir cuidado. Algunos entran al ministerio porque están cargando problemas profundos y necesitan mucha ayuda. Son como parásitos en vez de ayuda. Tú estás en la iglesia a diario para ministrar a los demás, no para ser ministrado.

Por supuesto se pregunta a dónde irá el pastor ayudando si es que tiene problemas en su matrimonio, o problemas personales. La respuesta es que primero va con su pastor, le explica la situación y busca su consejo; luego si es una situación que no se puede tratar con rapidez, el pastor puede buscar a alguien fuera de la congregación que te puede ayudar a resolver el problema. Pero esto siempre se debe hacer con el consejo del pastor después de que él sepa. Ahora, si el pastor tiene el tiempo y desea aconsejar a quien le asiste, está bien, pero el pastor ayudando no debe esperar que al venir a trabajar se le ministre. Debe venir al trabajo para ministrar a los demás.

 

5. En la ausencia del pastor, haz todo exactamente como si él estuviera allí.

La gente es como las ovejas, fácilmente les da miedo, son nerviosas y se molestan. Nunca es bueno cambiar la rutina cuando el pastor está fuera. Mantén cada detalle del servicio exactamente a lo que la gente está acostumbrada. Ya están espiritualmente nerviosos porque su pastor no está con ellos. No añadas a su ansiedad rompiendo la rutina. La rutina es un consuelo a criaturas de hábito.

Cuando el pastor está fuera, no caigas en la trampa de que ahora tú estás a cargo. Él sigue estando a cargo, tú eres el pastor ayudando, y tu llamado es a llevar las cosas tal y como si él estuviera allí.

Mi responsabilidad como uno de los pastores ayudando al pastor Chuck era el vigilar (estar pendiente) de la Escuela Bíblica de Capilla Calvario y el Centro de conferencias porque el pastor no tenía tiempo para estar allí todos los días. Esta escuela se encuentra como a una hora y media de la iglesia, entonces parte de mi ministerio era el preguntarme: "¿Qué haría el pastor Chuck si él estuviera aquí ahora?". Afortunadamente él se encuentra cerca y le puedo llamar y recibir respuestas inmediatamente. Pero para ser un buen pastor ayudando, tienes que conocer bien al pastor, para que sepas como el respondería en ciertas situaciones. Necesitas compartir su visión y su corazón.

 

6. Sé leal sin condiciones.

Si no puedes ser leal a personas como tu pastor y tu esposa, no le puedes ser leal a Dios. En realidad, expresamos nuestra lealtad a Dios por medio de nuestra fidelidad a los demás.

( 6 )

Tu pastor necesita a alguien a su lado que lo apoye y defienda, que sea fiel a él y a la visión que Dios le ha dado sin otros motivos. Se un verdadero amigo. Se leal, no importa lo que suceda. Apoya al hombre que Dios ha levantado para ser el pastor.

Muchos pastores ayudando ven su ministerio como un escalón para llegar a ser pastor. Y en algunos casos así será. Pero, si lo es, tú llegarás a ser pastor en otro lugar, probablemente lejos de donde te encuentras. No edifiques sobre el fundamento de otro hombre. No busques el tomar su posición para ti mismo. Esto es deslealtad y traición. Deshonra a Dios. No busques el comenzar tu propio ministerio cerca de él. Al hacerlo, estas queriendo robar ovejas y dividir el Cuerpo de Cristo. Si Dios te ha llamado a ser pastor, ve a donde nadie está ministrando y alimenta a las ovejas. Si Él te ha llamado a ser un pastor ayudando, entonces se leal, se fiel y que la fidelidad sin condiciones sea tu marca registrada.

7. Nunca chismees.

El chisme es un pecado del cual la mayoría de nosotros sentimos que no somos culpables, pero en realidad si somos culpables. Chisme se puede definir como el decir cualquier cosa negativa, sea cierto o no, a cualquier persona en cuanto al pastor o el ministerio. Si algo anda mal, llévaselo a Dios en oración. No le digas a nadie en lo absoluto ni aun a tu esposa. No repitas nada que en lo mas mínimo difame al ministerio. Al hacer esto deshonras a Cristo y su ministerio.

Pero, dices tu, "¿Qué hace uno si realmente hay problemas?. Ora en cuanto a ellos y olvídalos. Si eso no funciona, lleva tus preocupaciones solamente y directamente al pastor y se honesto. Si eso no funciona, renuncia y vete de allí. No importa la circunstancia, nunca debes decir algo negativo en cuanto al pastor o el ministerio, aún después de haber renunciado.

Si algo sucede en la iglesia que este completamente mal y que el estado espiritual de las ovejas este en peligro, no se lo digas a nadie, renuncia y vete. Si la iglesia está afiliada con Calvary Chapel, entonces lleva la situación en privado al pastor Chuck o a Oden Fong y deja que ellos se encarguen de eso. Confía en Dios, Él corregirá la situación. Pero no chismees. Es un pecado terrible ante Dios

 

8. Defiende al pastor y al ministerio de toda palabra negativa, chisme, calumnia y cualquier cosa que minara la obra de Dios.

Cualquier cosa que impidiera o difamara el ministerio tendrá un efecto adverso a la obra del Espíritu Santo en tu comunidad. Por lo tanto defiende el ministerio. Cualquier cosa que oigas aún lo menos negativo en cuanto al pastor o el ministerio, páralo y corrígelo,. El chisme y la calumnia pueden destruir la obra de Dios, y podrán arruinar la reputación de hombre y mujeres de Dios. El escucharlo te hace participe. Entra en la conversación y con denuedo reprende el chisme, respondiendo con lo que es positivo y de edificación.

( 7 )

Cada iglesia tiene sus críticos y su gente que piensa que tiene una mejor forma de hacer las cosas. Podemos ser abiertos a ideas y a la crítica constructiva, más no tenemos todas las respuestas. Pero cuando la crítica constructiva se convierte en quejas destructivas, ponle un alto.

Como pastor ayudando, tú tienes que ser los ojos y los oídos del ministerio. Tienes que saber lo que la gente está diciendo y dirigirlos en una dirección santa.

 

9. Llega al templo (local) antes del pastor, y no te vayas hasta que él se haya ido.

Una gran parte de ser de ayuda es el estar disponible. No podrás ayudar si no estás allí. Cuando el pastor llegue por la mañana, él te debe de encontrar trabajando, y cuando él sale por la noche debe de poder despedirse de ti. En esa forma estarás disponible para lo que se necesite.

Ahora, por supuesto, habrá ocasiones de vez en cuando que tendrás que salir antes que el pastor, pero esto debe de ser una excepción, y primeramente debe de ser aclarado con el pastor. Pregúntale si esta bien que salgas, y si es que necesita algo antes de salir. No obstante, la mayor parte del tiempo debes de estar allí cuando él esta. Sin duda saldrán cosas en el ministerio que no estaban previstas. Tienes que estar allí para poder tratar con ellas. Puede que llegue gente buscando consejo, llamadas de alguien en crisis, de alguien hospitalizado, que se necesite contratar a alguien para reparar el techo averiado, o la copiadora tronó, la secretaría llamó que está enferma, etc.. Todas estas cosas requieren de tu atención, y no podrás atenderlas si no estás allí. Tu ministerio es aligerar la carga del pastor, si no estas disponible él tendrá que hacer estas cosas y su carga es más pesada.

Algunos pastores ayudando les gustaría salir a un viaje de misión o ir a la Tierra Santa como el pastor. El pastor de vez en cuando te mandará a algún lugar para el fin del ministerio, pero por lo general el ministerio del pastor ayudando es el estar allí y mantener la luz en casa brillando luminosamente. No fuiste llamado para ser un trotamundo, sino para amar y cuidar de ese rebaño de ovejas en particular.

10. Asiste a todos los servicios.

A mi me parece tan obvio este punto, que no se porque me detengo en declararlo, pero al viajar y visitar otras iglesias (muy seguido tomo el púlpito por los pastores que salen), veo que si es necesario declararlo.

Hay varias razones por las cuales debes de estar en cada servicio. Primeramente, para compartir la visión del ministerio, necesitas estar escuchando la misma enseñanza que escucha la congregación. Después en la semana la gente llegará y te hará preguntas en cuanto a lo que el pastor enseñó. Necesitarás haber escuchado la enseñanza para poderles contestar. En segundo lugar, tu también necesitas ser alimentado con la Palabra de Dios para que tengas que dar a los demás, tercero necesitas estar disponible para ayudar en lo que se necesite. Tu labor es el ayudar con esta

( 8 )

congregación, por lo tanto es necesario que estés con ellos cada vez que se reúnen. No hay tiempo más importante que estar presente en los servicios y estudios Bíblicos - allí es donde están las ovejas y no podrás cuidarlas si no estas donde ellas están, en cuarto lugar estas poniendo el ejemplo para que otros sigan. Si el servicio no es lo suficientemente importante para que tu asistas, ¿por qué deben ir ellos?. La gente sigue el ejemplo, aprenden mirándote.

Cada vez que las puertas se abren en la iglesia, debes de estar allí. Asiste a cada servicio y cada reunión de oración (con excepción de las que son exclusivamente para mujeres), y a todos los estudios bíblicos. Si tu iglesia tiene varios servicios que son duplicados o idénticos, asiste a cada uno. Durante el primer servicio escucha y aprende, durante los demás mira y ayuda desde el fondo. Cuando las puertas están abiertas al público, debes estar allí. Por cierto, debes de ser el que abre las puertas.

11. Mira al pastor con frecuencia cuando él este en la plataforma en caso de que necesite algo.

Mientras que el pastor esté predicando, él está en una posición única de poder ver a toda la congregación. Por lo tanto se entera de las necesidades que tú no puedes ver desde atrás. Puede ver al niño inquieto, al hombre roncando, o el autonombrado profeta que está a punto de pararse e interponer sus ideas. El pastor se da cuenta si la gente tiene calor o frío, que alguno no encuentra asiento, que la música está muy fuerte, o que alguien en silla de ruedas necesita asistencia.

Mira al pastor durante el servicio. Conoce sus expresiones y los movimientos de sus ojos. De antemano pónganse de acuerdo usando algún código para que él solo tenga que mirarte y dirija sus ojos en la dirección de la necesidad, así tú podrás investigar lo que se necesita hacer. No dejes que él tenga que interrumpir el servicio para pedirte que te encargues de algo.

Hace varios años, yo fui a Israel con el pastor Chuck y asistimos a un banquete en el Hotel Rey David. Los meseros estuvieron atentos a todas nuestras necesidades – nunca tuvimos un vaso sin agua, ni se te caía la servilleta cuando alguien no estaba allí para ayudarte. Pero al mismo tiempo ni te dabas cuenta que estaban los meseros. Eran callados, no intrusos, parados en los parámetros del comedor fijándose cuidadosamente en todo. Y había un mesero gerente cuyo papel era el de estar observando, buscando las necesidades. Los otros meseros (todos eran hombres) lo miraban con frecuencia, y cuando él veía alguna necesidad, solo les daba un vistazo y luego miraba a la mesa y pronto estaban allí para ayudar. pastores ayudando necesitan ser como esos meseros.

12. Revisa la luz, la temperatura, cualquier cosa que esté en desorden.

Antes que comience el servicio, revisa la temperatura del cuarto. Los salones normalmente se sienten fríos cuando están vacíos, nuestra tendencia es subir la calefacción demasiado. Luego cuando se llena de gente se siente uno sofocado, la gente se distrae y otros no pueden concentrarse. Debes hacer que la temperatura conduzca a la gente a estar alertas durante el estudio, pero al mismo tiempo que estén cómodos. La gente no debe de estar toda abrigada en chamarras, ni tampoco tener un abanico en la mano. Los cuartos deben de estar cómodos en el invierno y en el verano.

( 9 )

Mientras que estés revisando la temperatura no se te olvide los salones de la Escuela Dominical y la Guardería. Jesús quería muy en especial a los niños, y también quiere que ellos estén cómodos. Es muy común que a los pastores se les olvide estás áreas porque los hombres no las usan con mucha frecuencia. Mi esposa y yo tenemos un bebé ( ¡ fue sorpresa para mi que estoy en los cuarenta ¡ ), ella con frecuencia se encuentra frustrada con los "cuartos de bebé" que permiten entrar a los hombres y se encuentran muy calientes o sin la ventilación adecuada.

Hablando en cuanto a la ventilación, la gente necesita que el aire circule para estar despiertos. Una vez Carlos Spurgeon rompió varias ventanas en la iglesia para que su gente pudiera respirar y mantenerse despiertos durante el mensaje.

También no se te olvide revisar la luz. Asegúrate que conduce a la adoración y al mismo tiempo lo suficientemente luminosa para que la gente no lastime los ojos al leer sus Biblias.

Por último, debes estar al cuidado que no haya distracciones, bebés llorando, adolescentes jugando, profetas engañando al cuerpo de Cristo. Encuentra las distracciones y corrígelas, pero en una forma amorosa y gentil, demostrando la gracia que nos identifica como cristianos.

 

13. Levanta los brazos del pastor.

Mientras Aarón y Hur sostenían los brazos de Moisés, los israelitas prevalecían en la batalla (Exodo 17:12). Moisés necesitaba ayuda, sus brazos se cansaban. Los pastores se cansan, no de la obra de Dios, pero en la obra, y necesitan que alguien los sostenga, los apoye, los asista para aligerar su carga. Esto es el ministerio del pastor ayudando – parado a un lado del pastor, amándolo, apoyándolo, orando por él, y ayudándole en todo lo que se necesita para cuidar al pueblo de Dios.

Desafortunadamente, he visto a algunos pastores ayudando que parecen estar colgados de los brazos del pastor en vez de sostenerlos. Después de un tiempo, el pastor se da cuenta que le va mejor sin esta gente que se le cuelga, y sería más fácil si él hiciera el trabajo solo.

No inventes un trabajo para ti mismo; si en realidad no te necesitan ve a otro lugar. Si no estás contento ministra en otro lugar. Pero si Dios te ha llamado para asistir a un pastor en particular en cierto lugar, entonces se de valor al ministerio ayudando y apoyando.

14. Sé de Apoyo y de Ayuda.

Ser de apoyo significa el animar y edificar al pastor; bendícele, fortalécelo con oración, palabras de ánimo, e ideas que ayuden. El ser de ayuda significa el ser útil en cuanto a los detalles del ministerio, ayuda en áreas que necesitan ser arregladas y esta al tanto de ellas.

( 10 )

El apoyar es una actitud que afecta las emociones. El ayudar es una acción que realiza una labor. El pastor de una iglesia necesita ambos.

Recuerda que el pastor está al frente.

Él es atacado fuerte y frecuentemente por el enemigo. Necesita oración, necesita alimentación positiva, necesita ser animado, recordándole que Dios lo está utilizando y que el fruto vendrá. Él es humano, y también puede desanimarse, pero tú puedes ser un gran factor para evitar la desesperación.

15. No seas un hombre que a todo dice "sí", expresa tu opinión y que quede allí.

Ningún pastor, ni cualquiera que esté en el liderazgo necesita a alguien que siempre esta de acuerdo con lo que él dice o siempre da su aprobación. Tu pastor necesita tu opinión y tu punto de vista de las situaciones que surgen en el ministerio. Sé abierto, da tu opinión sinceramente y con frecuencia, que el pastor sepa tu pensamiento y porqué.

Pero ya que diste tu opinión con claridad, que quede allí. La hermosura de ser el pastor ayudando es que la decisión final no es tuya. Si el pastor se equivoca es su culpa. Dios tiene toda la capacidad para corregirle, no es necesario hacer leña del árbol caído. Da tu opinión y hasta allí. Si el pastor decide tomar otro camino, apóyalo. Si falla, resiste la tentación de decir, " te lo dije". Sé de apoyo con tus sugerencias.

Hombres de "si" no tienen espina dorsal. Son tan inestables como el agua. Se fuerte. Declara tus opiniones, y porqué piensas así. Luego, sal de allí.

16. Ora diario por el pastor.

Sin oración el pastor no podrá tener éxito. Con oración, no podrá fracasar.

Ora por el pastor todos los días y anima a todo el personal que también lo haga. Ora sin cesar. Los hombres siempre deben de orar y no desmayar.

La oración es la vida del ministerio. La iglesia marcha sobre sus rodillas. La oración cambia las cosas.

Ora más, habla menos.

17. Guarda en confidencia todos los aspectos del ministerio.

La confidencia es vital por muchas razones. La confianza protege los derechos y la dignidad de los demás. Lo opuesto, el chisme, destruye a la gente. Manteniendo lo que es privado en confidencia, protegerás a la iglesia en estos tiempos cuando por cualquier detalle te demanden. Protegiendo y guardando lo que para la gente es privado haces que se sientan seguros y les das a saber que ésta es una iglesia en la que pueden confiar. Provee una moral positiva y un ambiente sano.

( 11 )

Desafortunadamente, dentro de la iglesia mucha gente ha sido violada porque no se ha guardado en confianza su intimidad . El personal habla entre sí sobre miembros de la congregación, esposos y esposas discuten sobre algo que se comentó durante algún tiempo en la consejería, y hay pastores que utilizan las vidas de su gente para ilustrar sus sermones.

El resultado es que la iglesia se convierte en una casa de chismes donde todos saben todo de todos. Como dijo Santiago, estas cosas no deben de ser así.

Todo lo que sucede en el ministerio es confidencial. Nunca hables con alguien, ni aún con tu esposa, sobre las relaciones matrimoniales o problemas personales de la gente, sobre salarios de los que son empleados en la iglesia, presupuestos que se están considerando, decisiones de la mesa directiva, decisiones, o cualquier cosa que sea privada para individuos o su familia. Iglesias han sido destruidas por la falta de confidencia.

La única excepción es que el pastor necesita saber todo para poder dirigir bien el ministerio. Compartiendo con él es bíblico, compartiendo con otros es pecado.

 

18. La razón por la cual estás allí es porque el pastor no tiene tiempo para hacerlo todo él mismo - ayúdalo, aligera su carga

Por lo que veo, el pastor Chuck no me necesita a mi, ni a cualquier otro del personal. Él pudiera dirigir el Instituto Bíblico mucho mejor que yo. Él pudiera dirigir el Centro de Conferencias mucho mejor que yo también. Pero está muy ocupado. Él dirige un ministerio enorme que alcanza a millones, y no puede estar en todos los lugares a todo tiempo. Por eso contrató a unos ayudantes para ayudarle. Nosotros somos una extensión del pastor Chuck. Nuestra función es dirigir como el pastor Chuck quiere, tal como él lo haría si él tuviera tiempo para hacerlo.

Hay algunos pastores ayudando que se equivocan creyendo que fueron contratados por su gran genio. Creen que son de tremendo valor para el ministerio. Pero Dios no necesita a ninguno de nosotros. Él escoge usarnos porque es misericordioso y bondadoso, sabiendo que esto sería de bendición para nosotros.

No hay cosa peor que un pastor ayudando que buscar el edificar su propio reino, intentando establecer su propio pequeño imperio dentro del ministerio. No edifiques sobre el fundamento del pastor. Asístele, apóyale, ayúdale, aligera su carga.

19. No podrás ayudar si no estas allí

Recuerda que cuando tú no estás allí en el ministerio, otro tendrá que hacer tu labor. Todo lo que tú haces normalmente, otro lo tendrá que hacer mientras que tú estás comiendo, tomando un día de descanso o vacaciones. Si todos deciden no estar, solo queda el pastor para llevar toda la carga.

( 12 )

Si tú eres el que sigue al pastor (el hombre No. 2) nunca debes tomar un día de descanso o vacaciones cuando él esta fuera. Deja que él escoja sus días de descanso, su tiempo de comer, sus vacaciones, y adminístrate alrededor de su horario. Considera al personal y como les afectará el que tu no estés. Cuando tiene que ver con la hora de comer o día de descanso, podemos ser muy egoístas. El mayor en el reino de Dios pone sus deseos y así mismo por último.

Hay tantas veces que se frustra el pastor porque no hay nadie, y todo el peso del ministerio cae sobre él. No podrás ayudar si no estás. Toma en cuenta las necesidades del pastor y de todo el personal. Muere a ti mismo y a tus necesidades y deseos. Ponte por último en vez de primero. Se flexible y adminístrate alrededor de los demás.

 

20. Informa al pastor en cuanto a todo, sé sus ojos, sus oídos, sé un detective para Jesús.

Es necesario que el pastor sepa todo. No podrá dirigir el ministerio sin información. A los pastores no les gustan las sorpresas dentro del ministerio. Dile todo en cuanto a la gente de la congregación. Dile lo que ocurre en las juntas a las cuales no asistió. Dile como va la Escuela Dominical, lo que sucedió en el grupo de jóvenes, y lo que los misioneros están haciendo. No dejes ningún asunto sin informar Dile todo.

Algunos ministerios son tan grandes que el pastor ayudando no habla o ve al pastor diario. Si te encuentras en esta situación, escríbele cartas. El pastor Chuck está demasiado ocupado para estar hablando por teléfono conmigo diario o tenerme sentado en su oficina cuando yo debería estar sirviendo a la gente.

Entonces, regularmente por medio de una carta le informo todo en cuanto a las áreas del ministerio en que le estoy ayudando. Él necesita informes y datos para hacer decisiones y dirigir el ministerio, por lo tanto le doy toda la información que puedo. Le informo en cuanto a todo. Si algo ha fallado quiero que primero lo oiga de mi boca. Quiero que tenga todos los datos en caso que necesite tomar alguna decisión en cuanto al ministerio. No espero una respuesta en cuanto a mis cartas, solo es para que él se entere.

Se los ojos y los oídos del ministerio. Escucha lo que la gente está diciendo. Estáte atento a las actitudes del personal y las personas en liderazgo. Fíjate en la gente para saber quién está trabajando y quien está bobeando. Se un detective para Jesús. Di quien esta ensuciando el establecimiento. Dile todo al pastor, absolutamente todo.

21. Sé sumiso y leal.

Previamente hablamos sobre la lealtad sin condiciones y lo vital que ésta es en el ministerio. La sumisión es parte de esa lealtad. Sumisión es una actitud que continuamente da a entender "Estoy a tu lado, estoy en tu esquina, te estoy apoyando, estoy contigo y puedes depender de mí. Este es el ministerio de Dios a través de ti. No trataré de levantarle, sino solo estoy aquí para asistir y ayudar".

( 13 )

Sumisión significa que puedes tomar decisiones y cumplir con sugerencias e instrucciones. También significa que el pastor toma la decisión final. Si no estas de acuerdo, quédate callado y apóyalo o renuncia y busca trabajo con alguien a quien si puedas apoyar.

Sé un amigo verdadero, no por interés. Apoya a tu pastor en los tiempos difíciles igual como en los buenos. Sométete a la autoridad del pastor, su rango es mayor que el tuyo.

22. Lleva contigo un block de papel y pluma para tomar notas cada vez que el pastor comparte algo contigo para que no se te olvide.

 

Cada vez que estés con el pastor, individualmente o en una junta, toma notas de lo que dice. Escribe, lleva a término sus ideas y deseos. Escribiendo éstas ideas es la única forma segura que no olvidarás algo. Luego, después que han sido escritas, si es necesario, aclara exactamente lo que significaba. "Entonces ¿quieres que arregle para que pongan la alfombra nueva en el pasillo? ¿para cuándo quieres que sea esto?.

Sé específico, aclara lo que se tenga que hacer y cuándo. Conoce las prioridades del pastor. Luego informa al pastor sobre el progreso y anota en tu lista lo que se ha hecho.

El pastor Chuck tiene un ojo sobrenatural en cuanto al detalle. El ama profundamente a los hijos de Dios y quiere que sean bendecidos y ministrados. Entonces, cuando él va al centro de conferencias, camina alrededor y se da cuenta de varias cosas, la mayoría de ellas pequeñas, que necesitan ser arregladas, pintadas o cambiadas para que el lugar se vea agradable. Cuando él camina por el centro siempre estoy a su lado. Estoy allí con una respuesta a cada pregunta, tomando notas de todo lo que él dice. Luego aclaro cualquier cosa que no entendí bien. Después consulto mi lista para hacer lo que se necesita hacer o buscar a alguien que pueda hacerlo. Finalmente, le informo a Chuck de cómo han progresado los varios proyectos. Si no estoy seguro como hacer algún trabajo, le pido consejo y dirección.

 

23. Corrige problemas y después haz seguimiento para mantenerlos corregidos.

Miles de cosas a través del tiempo necesitan ser corregidas, entonces corrígelas y manténlas corregidas.

Dios utiliza al pastor Chuck para mantenerme humilde. Tomo semanas arreglando el centro de Conferencias para que esté limpio y bien. El pastor Chuck llegará, estacionará su carro y mirará la colilla de un cigarrillo que no recogemos. Luego lloverá por primera vez en meses, y el techo goteará sobre su cabeza. Él mirará hacía arriba y quietamente dirá: "Necesitas arreglar eso Larry".

Yo respondo "si", y luego pienso en matar a los de mantenimiento. No, no es cierto, pero si los busco y les digo que se tiene que arreglar esa gotera lo más pronto posible. Después le escribo al pastor que el techo ya no gotea.

( 14 )

Si hay algún problema en la Escuela Dominical, corrígelo. Luego, revisa de vez en cuando para asegurar que esta corregido. Si había una gotera y se arregló, revísala. Prevé que los problemas no sucedan otra vez. Evita el mismo error dos veces. Manteniendo una lista te ayudará mantener los problemas corregidos.

 

24. Permite que el pastor exprese sus frustraciones, más no lo tomes personalmente.

Los pastores son humanos como toda la gente. Tienen humor como todas las personas. Si el pastor se enoja o se frustra y se desquita un poco contigo, déjalo pasar. No te pongas a la defensiva o indispuesto. Si el pastor está enojado contigo él te dirá. Y si te dice, arrepiéntete. De otra manera, supón que está disgustado por otra cosa, más no lo tomes personalmente. Solo escúchalo, apóyalo, anímalo y ora por él.

 

25. No lleves tus sentimientos en las manos, no seas parásito o demasiado sensible.

Está bien, tienes sentimientos, todos tenemos. Y también está bien expresar tus sentimientos, en tanto que lo hagas apropiadamente y en amor. Pero no seas muy sensible. Recuerda que estás en el ministerio para suplir las necesidades de los demás, no para que tus necesidades sean suplidas.

El ministerio requiere de cuero duro. Como dijo Lynda Johnson una vez: "A veces tienes que ser como un _____ en la tormenta, _ tienes que _______ y soportarlo". Para estar en el ministerio, tienes que ser sensible a las necesidades y sentimientos de los demás, pero olvidadizo a tus sentimientos, a menos la mayor parte del tiempo, y muerto a tus necesidades. Tu energía viene de tu relación con Jesús, no de tu relación con los demás. Los que son muy sensibles normalmente no duran mucho tiempo en el ministerio; se van desesperados cuando han sido lastimados.

El pastor ayudando tiene que ver el dar no el recibir. Debe ver lo que él puede ofrecer a los demás, no lo que ellos le pueden ofrecer a él. Lleva tus sentimientos y sufrimientos, tan verdaderos como sean, al Señor. Él sanará esos dolores porque Él nunca es insensible y siempre tiene cuidado.

 

26. No des excusas. Cuando eres corregido, admite que te has equivocado, toma esa responsabilidad, pon a un lado tus sentimientos y haz los cambios necesarios.

Como pastor ayudando, seguido serás llamado a corregir algo que está mal. El pastor no necesita una larga explicación de porqué el error no es tu culpa. Lo más probable es que a él no le importa quién tiene la culpa, solo quiere solucionar el problema. Necesita que la calefacción funcione el domingo por la mañana, que haya pañales desechables en la guardería, que alguien se encargue de contestar el teléfono los sábados por la mañana, o que alguien se encargue de aconsejar a los comprometidos. Por lo tanto, hazlo.

( 15 )

Hay tantas personas que no toman ninguna responsabilidad por esas cosas. La culpa nunca es de ellos, siempre culpan a otros. Si tú eres el hombre No. 2, todo lo que está puesto bajo tu autoridad es tu responsabilidad, y por lo tanto cualquier cosa que falle en tu área es tu responsabilidad. Si hubo un error o malentendido, simplemente reconócelo como tuyo. Lo que el pastor necesita escuchar es "A mí se me cayó la pelota. Discúlpeme. Me encargaré de arreglar tal situación". En vez de eso, con frecuencia imitamos a Adán en el jardín del Edén, "Es la mujer que me diste, pastor".

Al trabajar con el pastor Chuck y Romaine de capilla Calvario de Costa Mesa, he descubierto que la riego con frecuencia. A veces soy negligente y me equivoco, pero ni el uno ni el otro espera la perfección de mi. Y cuando tomo responsabilidad del error (o el pecado) y hago lo mejor para corregirlo, a quienes estoy sometido en el ministerio están satisfechos.

 

27. Apégate a la sencilla visión del ministerio, compartiendo la Palabra de Dios en amor.

Porque conoces bien al pastor y has sido constante en escuchar sus enseñanzas, conoces la visión del ministerio. Dios ha levantado a cada iglesia en la comunidad con un propósito específico. Tu iglesia existe por una razón, si es que es de Dios. Conoce la visión y no te salgas de ella.

Dios ha levantado a mi pastor, Chuck Smith, y el ministerio de Capilla Calvario para alimentar a su pueblo la Palabra de Dios, pura y completa en un ambiente de gracia y amor. De eso se trata Capilla Calvario. Es un lugar donde eres alimentado y edificado en el amor de Dios. No es un lugar para inter - relacionarte, conocer personas, envolverte en la política o alguna producción. Algo de esto ocurre en Capilla Calvario, pero la misión de la iglesia es alimentar a las ovejas en amor. Ese es el enfoque en cada aspecto de este ministerio. Para el Centro de Conferencias necesito recordar que existe primeramente la visión de alimentar al pueblo de Dios en amor. Todo lo demás es secundario.

Como pastor ayudando, no te compliques la vida, no trates de edificar tu propio imperio. Manténte sencillo. Conoce la razón por la cual Dios ha levantado tu ministerio y no te salgas de allí.

 

28. Da consejo de la Biblia exactamente como lo haría el pastor.

Ministerios han sido afectados porque un pastor ayudante ha dado consejos que son contrarios a las creencias del pastor o peor, contrarios a la Palabra de Dios.

El consejo que la gente recibe de ti deberá ser idéntico al consejo que recibirían del pastor si es que tuvieran tiempo de hablar con él. Por lo tanto debes de conocer bien al pastor y sus enseñanzas en cuanto a la Palabra de Dios. Seguido me encuentro preguntándome a mi mismo ¿Cómo le contestaría Chuck a esta persona?. Él ha sido mi pastor por más de 20 años y he escuchado la Biblia entera con él por lo menos una docena de veces. Muy seguido me encuentro utilizando las mismas frases e ilustraciones cuando doy consejos.

( 16 )

Probablemente no eres psicólogo o terapeuta, por lo tanto no intentes imitarlos. Tu labor es escuchar a la gente con amor, mostrarles lo que enseña la Escritura en cuanto a su situación, y orar por ellos. Si la Palabra no dice algo en cuanto a su situación, díselos. Nadie necesita de tu opinión. Todos necesitan la opinión de Dios. Nadie necesita saber lo que tu piensas que es mejor o lo que tu harías en tal circunstancia. Todos necesitan saber lo que el Dios soberano y santo dice en cuanto a su situación o comportamiento. No te salgas de las Escrituras. Da a la gente la Palabra de Dios. Busca el ayudar al pueblo de Dios, busca sus soluciones en la Palabra de Dios.

 

29. Aclara todo con el pastor antes de hacerlo o comprarlo.

El pastor es el único que está en la posición de ver todo el cuadro y dirigir todo el ministerio, él conoce los gastos que vienen por delante y necesita balancear los diferentes aspectos de todo el ministerio. Por lo tanto es el único que está en la posición para decir las prioridades en cuanto a las compras y proyectos.

Por esto es porque un sistema congregacional de gobierno de iglesia no funciona muy bien. El pastor a cargo es el que tiene la visión y el entendimiento de Dios hacía donde va el ministerio. Sistemas congregacionales buscan el tener comités para tomar decisiones que afectan la dirección y el fluir del ministerio. Cuando esto sucede, el pastor se convierte en un asalariado.

 

30. Sé frugal con las finanzas y muy conservador

Estas manejando el dinero de Dios, no el tuyo. Le pertenece a Dios, y fue dado para su obra por el sacrificio y trabajo de su pueblo precioso, quien Él quiere tanto que murió por ellos. Administración es lo principal en el ministerio.

Antes de llevar cualquier cosa al pastor para aprobación, pregúntate lo siguiente:

  1. Es absolutamente necesario esto, o podemos vivir sin el.
  2. ¿La compra de esto hará la vida mejor para el pueblo de Dios?, ¿va a ministrar al cuerpo de Cristo o es para mi conveniencia?.
  3. Si es que lo necesitamos, y dará beneficio a la gente en la congregación, ¿he encontrado el precio mejor al comparar distribuidores e investigado el precio?

Después de haber hecho tu tarea, propón tal compra al pastor para su aprobación. Si él no está de acuerdo, acepta su decisión y olvídalo. Si lo aprueba, has un presupuesto y cuentas para cada centavo.

Es una tristeza y mal testimonio cuando iglesias y ministerios malgastan el dinero, se endeudan o gastan dinero en extravagancias. En Capilla Calvario, todos, incluyendo al pastor Chuck, vivimos sencilla y frugalmente. Es mejor vivir sin algo que hacer que algún creyente recién nacido tropiece.

( 17 )

31. Muere a ti mismo, y haz a un lado tu ego y tu orgullo, estás en el ministerio por lo que puedes dar, no recibir.

Quita tu ego. Estás en un ministerio para servir, amar y ayudar a los demás; no para que te sirvan, amen y ayuden. Estas en el ministerio para dar no para recibir; para cuidar, no para ser cuidado. Olvida tus "derechos". Olvídate de lo que tu mereces. La verdad es que merecemos el infierno. Todo lo demás es gracia.

Seguido pastores ayudando se frustran y se desaniman, aún se enojan y amargan porque equivocadamente creen que valen más dinero, merecen más tiempo libre, o deben ser más apreciados. Lo único que necesitas es a Jesús. Niégate a ti mismo, toma tu cruz y síguele.

Confía en Dios, Él suplirá todas tus necesidades y te dará el amor y aceptación que todos necesitamos. Tu eres amado y apreciado por Él y es lo único que importa.

 

32. Discúlpate fácilmente.

Todos fallamos. En mi caso, yo me equivoco más que cualquier otra persona que conozco. Esta bien que nos equivoquemos. El ser humano la riega de vez en cuando. Si eres como yo vas a fallar, pero cuando la riegas, acepta la culpa y discúlpate, pronto pide disculpas, no te tardes en disculparte.

En los 70’s nos engañaron con la mentira de que "el amor es nunca tener que decir discúlpame". Esto es ridículo. El amor dice "discúlpame" vez tras vez. Pedimos perdón mediante la confesión y como parte del arrepentimiento. Nadie pensará menos de ti, y porqué preocuparnos por lo que los demás piensan. Al final lo único que cuenta es lo que Dios piensa. Admite tus errores, toma tu responsabilidad, evita excusas. Discúlpate rápido.

 

33. Cuando los subordinados fallan, tú toma la responsabilidad y arregla la situación (o pon en orden).

Cualquier área que estés supervisando es tu responsabilidad. Si tú eres el encargado de la Escuela Dominical y un maestro la riega, no le culpes, es tu responsabilidad escoger y entrenar a maestros que no la rieguen. Si tu supervisas el ministerio de consejería, entonces tu tienes que estar seguro que todos los consejeros están bien cimentados en la Palabra de Dios y compartan la visión del ministerio.

El pastor necesita delegar áreas a ti y olvidarse de tales. Tu debes de llenar esas áreas del ministerio que se te han asignado, tal como lo haría el pastor si él tuviera tiempo. Gente trabajando bajo de ti van a fallar, igual que tu, pero no culpes ni hagas una víctima propiciatoria de alguien. En cuanto a esa área del ministerio en ti está toda la responsabilidad.

( 18 )

Habiendo tomado responsabilidad, arregla el problema. Esto podría tener diferentes soluciones. Por lo general es mejor trabajar con gente – educarles, motivarlos y corregirles en vez de despedirlos. Por supuesto hay ocasiones cuando simplemente tienes alguna persona en donde no debe de estar y tendrás que hacer unos cambios. Pero por lo regular, el ayudar que la gente sea lo que debe ser resultará en una moral mejor en el ministerio, y empleados y voluntarios que serán fieles y dedicados. Si haces un buen trabajo en reclutar, entrenar y supervisar a la gente indicada, rara será la vez que tendrás que despedir a alguien. Si el despedir a alguien es la última solución, hazlo rápido y con comprensión, pero que sea rara la vez. Trabaja con tu gente, habla con ellos, ayúdales.

34. Haz que el pastor se vea bien.

Hablando en forma negativa, nunca hagas que se vea mal. Este es un principio básico del empleo. Has que el jefe se vea bien ante todos. Dale el crédito por tus buenas ideas. Disminuye para que él aumente. Dios honra la humildad y el morir a sí mismo. No permitas que algo en tu conversación o comportamiento difame al pastor o al ministerio. Si algo anda mal, llévalo al Señor en oración y déjalo. Si es necesario habla con el pastor. Si no cambian las cosas y no puedes vivir con la situación, renuncia en silencio, y sal en una forma agradable. Evita que el público critique. Preséntales unidad. Alguien dijo una vez, "Haz lo que el hombre encargado quiere, hazlo bien y la vida será dulce".

 

35. Sé humilde y mantente humilde.

En ocasiones, oigo a cristianos orar que Dios les dé humildad. Dios jamás contestará esta oración. El nos ha mandado a que nos humillemos. Humildad es el reconocer que lo que Dios dice es verdad. Sin él nada podemos hacer. Con él, todo lo podemos. Humildad es el reconocer mi incapacidad, y su capacidad sin límites. Humildad no es el pensar que no sirves para nada, es el reconocimiento de que Dios puede utilizar a cualquiera. Humildad es depender de Dios para todo, todo el tiempo.

Humildad requiere un esfuerzo. Muchos ministros comienzan con humildad, pero se enorgullecen después de disfrutar éxito en el ministerio. Muchos pastores ayudantes comienzan queriendo ayudar y servir, y luego poco a poco empiezan a sentirse indispensables, muy ungidos, y la razón por la cual crece el ministerio. Sé humilde y sigue siempre humilde.

 

36. Disfruta el ministerio, diviértete y no te tomes muy en serio, el Reino de Dios no depende de ti.

Si no te estás divirtiendo, algo anda mal. La vida cristiana está llena de gozo en abundancia, gozo indecible y llena de gloria. Es el gozo del Señor que nos fortalece. Sin embargo, muchos ministros parecen tristes o siempre cargados. Aprende a relajarte. Esto no significa ser ocioso, significa aprender que el reino de Dios no depende de ti. Tu no eres la gran cosa. Dios puede

( 19 )

hablar por medio de un burro o hacer que las piedras le alaben. No necesita de nosotros. Pero nosotros tenemos el privilegio glorioso de participar con Él en su obra. Él nos ha escogido porque Él escoge lo débil y lo necio del mundo para confundir a los sabios.

Relájate, el reino de Dios no depende de tu intensidad. Diviértete, disfrútalo, servir al Señor es emocionante. Me encanta levantarme por la mañana, me encanta venir a la oficina. Amo a Jesucristo, amo al pastor Chuck, amo este ministerio. No puedo creer que me paguen por hacer esto. Esto es divertido.

Como puedes ser infeliz cuando sabes que eres redimido por la sangre preciosa del Cordero, tienes la vida eterna, sabes que todos tus pecados han sido perdonados para siempre, y tienes el privilegio y honor de servir a Dios de tiempo completo.

Es nuestra tendencia tomarnos muy en serio. Una de las cosas que me gustan de Capilla Calvario, es que la gente aquí sabe como reírse de sí mismos, y disfruta haciendo lo que hacen. Cuando disfrutas tu ministerio se ve. A fin y al cabo, la obra es del Señor, es su ministerio, no el tuyo. Lo único a lo que Él te ha llamado es a estar con Jesús.

 

37. Establece el tono espiritual del ministerio, que se sienta el amor, cuidado, amistad, un lugar a donde la gente desea ir.

Has que el ministerio sea un lugar de amistad, alegría y amor. Hazlo un lugar a donde la gente quiera venir porque son amados y cuidados. Sé amoroso, sé amigable, sé considerado, sé bondadoso, sé como Jesús. Permite que el amor de Dios que ha sido derramado en tu corazón, fluya por medio de ti. Sé un instrumento preparado para el uso del Señor.

Tu actitud, amigabilidad, comprensión, interés por los demás, integridad, honestidad, la ética que usas con la gente en sus situaciones; tu amor por los perdidos, tu ternura y misericordia para con los enfermos, los que se están enfermando, temerosos, solos y débiles; tu consejo apacible a los corderos de Dios con lucha, hacen el ambiente del ministerio. Esto hace la diferencia en que el ministerio sea un hospital para santos que están sufriendo, o que simplemente sea un programa frío, impersonal que pierde el propósito del evangelio. El ministerio nunca será más compasivo, amoroso o espiritual de lo que tú eres.

Como pastor ayudando, puedes crear un ambiente amoroso en el ministerio por medio de animar a los demás empleados y voluntarios que oren por quienes trabajan con ellos, por medio de llenar el local con alabanzas a Dios, y ver como anda tu gente.

Música de alabanza que corre por el lugar de trabajo ayuda a que la mente de la gente esté enfocada en Jesús, y los lleva a descansar en el amor. Recordándole a la gente que el Señor les ama y que tiene cuidado de ellos y como están, no solo sube su moral, sino que los acercará más al Señor.

( 20 )

Al servir al pueblo de Dios no seas negligente en cuanto a los siervos del Señor. Las secretarias, gente de mantenimiento, tenedor de libros, y los voluntarios son del ministerio. Ellos también necesitan ser amados, cuidados y servidos. Ve si necesitan algo. Ayúdales cuando su carga les es pesada. Contesta el teléfono si suena, recoge la basura. Pon de tu parte y ayuda, anima a otros en el Señor. Edifica el cuerpo de Cristo. Sirve a todos en el amor de Dios.

El ser un líder o un anciano simplemente significa que tienes más personas que servir, más pies que lavar, una porción más baja que tomar. Ministerio es el servir a otros por el amor a Dios.

 

39. Ponte arrodillado delante de Dios.

No es solamente vital que ores diario por tu pastor, pero igual de vital que seas un hombre de devoción y oración y que lleves a otros al hábito de orar. En el reino de Dios, la forma para subir es bajar. Para ser un pilar en la iglesia de Dios, necesitas saber lo que es estar postrado delante de su trono. Ora sin cesar por el pastor y los demás, pero también cuidar de tu andar con el Señor. Eso es algo que no puedes fingir. Puedes engañar a la gente, y aun a tu pastor, pero nunca podrás engañar a Dios. Sé un hombre espiritual, pasa tiempo en oración. No seas negligente en cuanto a tu tiempo diario a solas con el Señor . Lee tu Biblia, no solo la cita del estudio que darás, para que Dios te pueda hablar a ti personalmente, no como ministro sino como hijo.

En años pasados, el pastor Chuck me dijo, "Larry, lleva a tu gente a la oración, y manténlos orando". Ten creatividad, usa cartas de oración, células de oración, grupos de oración, campamentos de oración, cadenas de oración, cualquier cosa que puedas pensar para que la congregación este en ese hábito de orar y manténlos allí. Ponte sobre tus rodillas y anima a los demás a que se una a ti.

 

40. Canta, sonríe, sirve y ama a todos.

Alaba, sonríe y sirve. Que esto descubra tu personalidad. Ten una canción en tu corazón. Adora al Señor, ámale. Alábale todos los días.

Ten una sonrisa en tu cara. Sé feliz. Se amigable, sé educado y considerado. Actúa como crees, que Dios en verdad te ama.

Sirve a los demás en amor. Con gozo ministra a los que necesitan. Actúa en verdad como Dios les ama.

 

41. Certifica que las viudas, los enfermos (los hospitalizados), y los ancianos convaleciendo, han sido bien atendidos.

( 21 )

Como pastor ayudando necesitamos ministrar a todos los que Dios nos trae, viejos y jóvenes; pero hay un lugar muy especial para los huérfanos, viudas y los que están enfermos y afligidos. Asegúrate que los miembros de tu congregación que se encuentran en hospitales o casas para convalecientes sean visitados seguido. Llámales por lo menos una vez a la semana y más si es que se encuentren en una situación crítica. Carlos Spurgeon aconsejo a sus alumnos que estuvieran "seguido donde la gente muere". Haciendo esto pondrá tus prioridades en donde deben de estar, y te pone en contacto con lo que verdaderamente cuenta en la vida, a fuerzas te acerca al Dios quien es un hombre de dolores

La mayor parte de la gente en las iglesias Capilla Calvario son jóvenes, pero no debemos ser negligentes con los que están por terminar su jornada. Ni debemos olvidar otros con necesidades especiales, como los débiles y los inválidos, los enfermos, los desconsolados. Metete a los hospitales. Comparte el amor de Dios en las casas de los convalecientes. Esta al lado del enfermo con frecuencia, esto es la religión verdadera ante Dios.

 

42. Sé creativo y busca más formas en cómo ayudar.

Ministrar es servir. Es dando tu vida por los demás. Es tomando el lugar de un esclavo, siendo el siervo de todos. Es siguiendo el ejemplo de Jesús, quien aunque es el Creador del universo, lavó los pies de sus discípulos. Abre tus ojos y sé creativo. Busca la manera en la cual puedas ayudar a tu pastor y a la congregación. El amor verdadero y bíblico es demostrado en las cosas sencillas del reino de Dios. Abre las puertas para los demás. Toma los paquetes de las manos que están cargando. Sacrifica tu "tiempo de estudio" para barrer o arreglar la plomería. Ensucia tus manos. Metete a las trincheras con las tropas.

Cuando yo era pastor hace más de 20 años en una iglesia denominacional en Minnesota, aprendí a embalar heno, arar campos, inseminar ganado, despitonar becerros, castrar cerdos y limpiar establos. Allí es donde era la mayor parte de mi ministerio, no en círculos de enseñanza formal.

Cuando estabamos edificando la Capilla de Calvario, el pastor Chuck estaba allí hasta muy noche instalando baños, estaba en las zanjas escarbando para poder poner pipas, él andaba con el martillo todo el día, y predicando a miles en la noche en la tienda de campaña.

Ahora, cuando el pastor Chuck pasa por el centro de conferencias, esta allí ayudando con las reparaciones necesarias. Lo encontraras poniendo la alfombra, bajo una camioneta arreglando la transmisión, revisando las pipas de agua, jugando volibol con los alumnos de la prepa, y desvelándose rodeado por los alumnos del Instituto Bíblico, contestando sus preguntas. El pastor Chuck ama al pueblo de Dios, y nunca deja de servirles. Nada es de menos para él. Él no buscó lo suyo propio, sino lo mejor para los hijos de Dios. Sé tu así.

 

 

 

( 22 )

43. Mantente en el amor de Dios, deja que Él te bendiga.

Nunca podrás hacer algo para convencer a Dios que te deje amar, pero si puedes ponerte en una situación donde su amor no te alcanza., por medio de la desobediencia y el pecado, guárdate del pecado. Con la ayuda de satanás somos capaces de cometer todo pecado vil que el hombre ha inventado. Guarda tu mente y tu corazón y tu lengua. Ten cuidado que solo estés mirando, leyendo, escuchando y hablando lo que le agrada a Dios.

Dios desea bendecirte abundantemente, y hacer que tu ministerio de fruto en abundancia. Permite que Él te bendiga. Vive una vida pura y piadosa para que Él te pueda llenar y usar para su gloria. Manténte quebrantado, humilde y obediente al Señor, para que presencia te inunde y Él te bendiga abundantemente. Esta disponible para ir a donde sea y hacer cualquier cosa por Jesús. Manténte en una posición en la cual te pueda usar.

Billy Graham dijo que las tres áreas primeras de vulnerabilidad para ministros son las mujeres, el dinero y el orgullo. No te pongas en una situación donde podrás caer. No estés a solas con alguna mujer que no sea tu esposa. Evita por completo películas o material que sea sexual en su naturaleza. No rentes videos si tienes la menor duda. Ten un sistema de contabilidad que sea transparente Da cuentas de todo. Ponte en sumisión a otro. Manténte quebrantado y humilde ante el Señor. Guarda tu corazón con toda diligencia, y arrepiéntete de pecado si caes.

 

44. Permanece fuerte y sano, pelea la buena batalla, mantén tu cuerpo bajo sumisión, sé un soldado, labrador y atleta para Cristo.

Pelea la buena batalla de la fe. Sé disciplinado y fiel maneja tu tiempo con sabiduría. Sé un buen administrador de las cosas que te han dado.

El ejercicio corporal aprovecha poco. Mantente fuerte y sano, toma el tiempo para comer bien, dormir bien y hacer algún ejercicio que disfrutes. No tienes que ser un gran atleta, pero trata de estar fuerte y sano para que tengas el vigor y energía para servir al Señor totalmente. El pastor Chuck es uno de los hombres más robustos que yo he conocido y probablemente yo le pudiera ganar en una carrera corta, pero él tiene un vigor increíble, y a la larga me gana, aunque yo soy veinte años menor que él. A veces me cansa en sólo seguirle en el Centro de Conferencias.

El apóstol Pablo utiliza tres figuras en referencia al ministerio. Primero nos dice que seamos buenos soldados. Un buen soldado se prepara para la batalla, para que en el combate sus reacciones sean con instinto. Él es fiel y diligente en la preparación, y leal y valiente en la batalla.

( 23 )

En segundo lugar, Pablo nos dice que seamos como los atletas de las olimpiadas, enfocados solamente en la meta de ganar la carrera. Corre para ganar, sé un hombre. Metete al juego y da el cien por ciento. El atleta profesional corre, duerme y se ejercita de acuerdo con un horario dirigido a cumplir su meta de ganar la medalla de oro, llevando a casa el anillo del super bowl o ganando la serie mundial. No corre por placer, corre para ganar. Quita de tu vida cualquier cosa que te detenga. Despójate de todo peso y del pecado que te asedia.

En tercer lugar Pablo nos dice que seamos buenos "granjeros" para Jesús. Cuando yo fui pastor en el campo, y después fui dueño de un rancho de ovejas, aprendí de primera mano lo que Pablo quería decir. El granjero bueno es diligente y trabajará duro. Hace heno mientras que hay sol, y se levanta temprano y trabaja duro todo el día para traer la cosecha. Él participa en los frutos de sus labores.

Sé disciplinado. Somete a tu cuerpo, pues habiendo predicado a otros, tu podrías ser reprobado.

 

45. Haz un impacto positivo en todos.

Jesús necesita a hombres verdaderos en el ministerio. Yo escuché a un predicador de otro país que dijo que el problema con América era hombres renegados, hombres que habían dejados sus responsabilidades espirituales y abdicado su liderazgo moral y ético en sus hogares, iglesias y comunidades. Párate y sé un hombre. Como mi amigo Raúl Ries dice, "Dios no usa a pastores wimpy".

Sé un hombre para Jesús. Sé un líder no un seguidor. Tu delinea el ambiente, toma las riendas. Sé de una influencia moral positiva. Levántate para lo que es recto, ponte al lado de la verdad. Toma una posición para Jesús que otros podrán respetar y seguir. Pon el ejemplo de servicio y de amor. Determina en tu corazón como Daniel el no mancharte con el mundo. Sigue a Jesús cueste lo que cueste. Ve en pos de Él aunque nadie te siga. Jin Elliot dijo "No es un tonto el que deja lo que no puede guardar, para ganar lo que no se puede perder".

El ver pastores ser dirigidos por sus esposas rompe mi corazón. Guía a tu hogar en justicia. Cría a tus hijos que amen, sirvan y respeten a Dios. Sé alguien que otros puedan imitar positivamente.

 

46. La iglesia es como un barco, Jesucristo como el Almirante de la flota, el pastor es el capitán de tu embarcación, tú eres el primer piloto, el oficial responsable por la dotación y responsable ante el capitán en cuanto a todo.

Jesús es el Almirantede la flota, tu pastor es el capitán del barco, tú eres el oficial, eres responsable ante tu Almirante y tu capitán por el cuidado de toda la tripulación, su moral, su salud espiritual, sus almas. Cuida de ellos con diligencia. No te duermas cuando es tiempo de velar. Reporta todo al capitán. Cuando el capitán no esta en el barco, mantente constante.

( 24 )

Sigue en comunicación con el Almirante para saber ordenar. Obedece las ordenes del Almirante y del capitán instantáneamente y sin preguntas, solo que el capitán te ordene hacer algo que es opuesto de lo que el Almirante ha mandado. Un barco se maneja bien en la disciplina, obediencia, diligencia; entonces sé disciplinado, obediente y diligente. Mantenla en curso.

Mucho cuidado con tu lengua suelta. Unden barcos. Sé confiable y constante. Sé alguien en quien se puede contar. Llévala con seguridad al puerto, y recuerda que tu almirante tiene el control y él puso al capitán en ese lugar y al mando de la embarcación.

 

47. Ten los ojos abiertos en cuanto a los que tienen motivos ulteriores (ocultos).

Cuida a las ovejas de los lobos vestidos de ovejas. Ponte a la caza de la doctrina falsa, y de aquellos que buscan hacer discípulos de sí mismos. Esta atento por quienes se quieren acercar al pastor solo para obtener algo – un trabajo, un contrato de algún edificio, cualquier cosa. Si se trata de una oveja descarriada, corrígele con gentileza. Si se trata de un lobo, córrelo.

Nosotros criamos ovejas y chivos en Colorado por cinco años. Cuando venían los coyotes, mi perro los perseguía como un terrier detrás de una rata, y yo enseguida con mi rifle. No se negocia con los coyotes, acaba con ellos si amas a tus ovejas.

Defiende el rebaño de Dios de la doctrina que los lastime y de los pastores falsos que las trasquilan. No seas desconfiado, al contrario, confía y acepta a todos, más no seas cándido. Ten discernimiento, discrimina y responde de acuerdo a la salvación. Tu pastor necesita tu ayuda para cuidar los corderos del Señor.

 

48. No seas parte de grupos cerrados y divisiones, sirve con lealtad y amor.

Cada iglesia los tiene – grupos exclusivos, clubes, divisiones. Álzate sobre ellos. El piso al pie de la cruz es plano. Dios ama a todos igual. Jesús no hace acepción de personas. Trata a todos en el cuerpo de Cristo con amor, dignidad y respeto. Sean ricos o pobres, negros, morenos o blancos, visitantes o congregantes, viejos o jóvenes, trata a todos como pueblo de Dios, niños y niñas, hombres y mujeres por quienes Cristo murió.

Sirve al cuerpo entero de Cristo con lealtad y amor. Sé verdadero y fiel. Cuida las almas de los santos como quien un día dará cuentas por ese cuidado. Vive tu vida con la expectación de que Cristo pronto regresará. Vive tu vida bien y alegre para que puedas ser feliz al pasar en frente de Él esa noche.

 

49. Lava los pies, junta basura, lava ventanas, arregla lo desarreglado, sirve, sirve, sirve.

 

( 25 )

Lava los pies, levanta basura, limpia las ventanas, quédate tarde, llega temprano, barre banquetas, pon las sillas, dobla boletines, contesta teléfonos, visita los hospitales, ama a los santos, aconseja a los decaídos, arregla las pipas, asea los baños, trapea los pisos – sirve al pueblo de Dios con amor.

Jamás he conocido a un hombre que sirve más que Chuck. Cuando tenemos juntas de pastores, él esta allí temprano para limpiar las alfombras, arreglar la batería de un carro y arrancarlo, recoger basura, cualquier cosa necesaria. No lo hace para show – así es él todo el tiempo, en todos lugares. He viajado con él a Israel en varias ocasiones, y sirve a la gente allí, llevando medicamentos a algún enfermo a media noche, ayudando a los demás en lo que necesiten. Has lo que se necesita hacer. Abre tus ojos. No esperes ser "llamado", ya has sido llamado – Dios te mando en su palabra el ser siervo de todos. Sé siervo las 24 horas, siete días a la semana, los 365 días del año.

 

50.- Camina íntimamente con Jesucristo. Ámalo, sírvelo, haz todo para Él. Mantén una vida devocional fuerte.

Camina cerca de Jesús. Ámale, sírvele, haz todo para Él, mantén tu vida devocional fuerte. El ministerio nunca será más espiritual que tu. Sirve de corazón, no de la cabeza. Refleja a Jesús a la gente. Tú eres su ministro. Sírvele con todo tu corazón, todo el tiempo.

 

POR ULTIMO :

Sólo para los Pastores Titulares

Aquellos de nosotros que somos pastores ayudando a Chuck Smith tenemos el trabajo más fácil del mundo, simplemente porque el pastor Chuck es tan amable, espiritual y sensible al Espíritu Santo que el seguirle es un gozo. El no espera ni una de estas cosas de alguien; él prefiere hacerlo por sí mismo. El está al tanto y espera con paciencia. Luego Dios, en su tiempo, levanta a siervos verdaderos que instintivamente hacen las cosas que yo he descuidado en este libro. El punto que quiero hacer es que como pastor, estás fuera de línea si tú demandas algo de esto y también fuera de línea si tratas de forzarlo. Mi consejo después de ver a Chuck por 20 años de ver y ser paciente, confía en que Dios levante los hombres quienes tú necesitas para ayudarte. Y hasta que lo haga, tú hazlo. Sé dispuesto a hacer todo.

Una vez visité a un pastor de una iglesia de cincuenta personas que dijo que le gustaría tener un verdadero pastor ayudante. No le contesté, pero pensé, "¿Porqué necesita de algún ayudante? Hazlo tú mismo".

Al esperar en el Señor, descubrirás que hay algunas personas que simplemente "jalan" en cuanto al ministerio y otros nunca. Ora para que tú "jales" y confía en Dios de que otros también lo harán. No seas señor o dictador, sé un ejemplo. Sirve a los demás y no esperes algo en cambio. Así lo hizo Jesús.