Festival de Vida Rosarito 2003         Testimonios         Volver a Testimonios

Una mujer perdió su vida durante el Festival de Vida Rosarito 2003

Testimonio por Mike MacIntosh

La primera noche del Festival de Vida, el pastor Juan Flores, de Horizonte en Rosarito y Victor Najor, coordinador de los Festivales, llegaron a mi habitación como a las 11 de la noche y me di cuenta que algo grave había pasado. Una mujer había muerto.

Los rumores decían que ella era uno de los payasos y que estaba vestida de payaso cuando la atropelló un coche que huyó. Habíamos tenido amenazas de la iglesia de Satanás ahí, que nos iban a matar y a hacer otras cosas. Entonces todos estaban algo preocupados.

Elvira era una mujer cristiana que vivía a 3 kilómetros de la ciudad e iba rumbo a su trabajo a las 6:30 de la mañana cuando sí fue atropellada por un coche. El coche sí se fugó y ella quedó tirada en el camino por unos 20 a 30 minutos hasta que alguien paró a ayudarla. Y Elvira falleció.

El día siguiente fui a su casa y es una casa humilde, pequeña y ahí vivía ella con su esposo e hijos. Tenían cuatro hijas y tres hijos. Llegué y estaban su hija de 15 años y su hijo de 13. Luego llegaron dos de los hijos mayores y más tarde, su esposo. Nos quedamos ahí sentados enfrente de la casa. El dolor era tan abrumador.

Les compartí de Juan 14, diciéndoles, “No se turbe vuestro corazón” y cuánto Dios los ama a cada uno.

Ellos no tenían dinero y nosotros tenemos lo que se llama un “Fondo de Capellán”. Así que pagamos todos los gastos del entierro y todo eso, eran unos $2000. Su familia es de Chiapas, cerca de la frontera mexicana con Guatemala. Compramos boletos de avión para toda la familia, eran 13, y fueron con el cuerpo a Chiapas.

Jesús tan sólo amó a esta familia, fue algo increíble y abrumador.

El hijo de tal vez unos 24 años y su esposa con una hija pequeña tenían un pleito con su mamá y no se estaban hablando.

Elvira había ido a uno de los mini-festivales que estaba cerca de su casa. (Ella iba a ir al festival la primera noche.) Y ahí estaban su hijo, su nuera y su nieta y ella fue y recogió en sus brazos a su nietita. Y ella había dicho que el Espíritu del Señor vino sobre ella (lo dijo la noche antes de que falleció) y el Espíritu Santo la llenó con tanto gozo para con su nieta y le dijo qué tan tonto era que había un pleito en la familia y que no se hablaban.

Entonces ella fue con su hijo y nuera y les pidió perdón y dijo, “Lo que sea que tenemos entre nosotros, vamos a olvidarlo” y se abrazaron todos y se reconciliaron. Eso fue algunas horas antes de que ella fuese matada.

Esa tarde de sábado antes del Festival, cuando estuve compartiendo de la Biblia con la familia, dijo el hijo, “Quiero orar en este momento. Y quiero pedirle a Dios que me perdone por mis pecados. Quiero que Jesús tome el poder de mi vida”. Y él oró y recibió al Señor en su corazón ahí enfrente de su padre y hermanos y tíos.

Y Jesús dijo, “que a menos que el grano de trigo caiga en la tierra y muera, queda solo; pero si muere, lleva vida”. Y tomó la vida de esta madre para traer vida a su hijo. Algo increíble y abrumador.

Volver a Testimonios