Festival de Vida Rosarito 2003 Testimonios Volver a Testimonios
A Dios le interesa primero lo que hace en nosotros
Testimonio por Adriana Fahy, esposa de pastor
Como siempre, para mí ha sido de bendición participar. Este Festival de Vida fue de mucha bendición. También, creo que antes de usarnos, a Dios le interesa primero lo que hace en nosotros, para así ser de más bendición, en lo que hace a través de nosotros.
En mi equipo de drama, tuvimos experiencias muy lindas. Primero nos perdimos como una hora, pues no encontrábamos el lugar. Parecía que no salían bien las cosas, pero en ese tiempo pudimos compartirle a Don Luis, el taxista, del Señor. Estuvo muy abierto. Después, la gente que vimos en el camino, les compartimos también, después de empujar el taxi ya que se paró varias veces.
Paramos una patrulla para preguntarles sobre el evento y ellos sabían todo relacionado. A mí como mexicana, me dio gusto ver a ellos tan optimistas y gustosos. Nos dieron las señales para llegar. Les dije: Cristo te ama... Creo que fue la primera vez en mi vida que no le temo a los policías. No cabe duda que el ambiente del Espíritu Santo era visible aunque ellos no supieran, pero el evangelio aun sin palabras transforma esos rostros duros, con una sonrisa. El ambiente se sentía.
En fin, ya que por fin después de un tiempo, llegamos a nuestro destino. Hicimos la obra y me encantó ver a la gente con unos ojos grandes tratando de no dejar escapar nada del mensaje, hambrientos de la palabra y verdad (cosa que a veces no veo en los Estados Unidos). Chicos y grandes se gozaron con el mensaje que se dio.
Al terminar ministrando uno a uno, empecé a hablar con una chica que se llama Rosa. Me contó su vida. Su esposo la dejó, por no abortar su segundo bebe, ya que él no quería tener más. Lloró conmigo y le compartí de las promesas del Señor. Ella ya sabía de él, pero me preguntó: ¿qué puedo hacer para servirle? Y le comenté: puedes ministrar a las mujeres que estén en tu misma situación, y apoyarlas, guiarlas a Jesús. Oramos juntas para que Dios la usara de esa forma.
Unos minutos más tarde me acerqué a otra chica. Ella tenía cuatro hijos y también había sido abandonada, sola estaba sacando a sus hijos. Le hablé de Cristo como su salvador personal. Y después la presenté a Rosa. Las dos platicaron y quedaron de acuerdo de verse, de visitarla y empezar a ministrarla. Ahí me di cuenta que Festival de Vida no sólo trae almas a Cristo, sino que allí mismo nacen nuevos ministerios. Que dan a la gente visión, razón de vivir y sobre todo entender por qué pasan por cosas tristes y difíciles en sus vidas. Pues sin estos problemas, Rosa no podría entender a las otras mujeres que están siendo abandonadas, pues ella vive la misma situación.
He estado toda mi vida en el ministerio, enseño español en una escuela cristiana. Y me gocé en ir a mi México. A pesar de tanta miseria espiritual, podemos gozarnos de que Dios venció. Y que su nombre se ha levantado en alto en ese pequeño pueblito Rosarito. Que no sólo le ha dado luz y verdad, sino que ésta, será llevada a otros estados de México, para así ser salvos. ¡MÉXICO PARA CRISTO! Amén.
Y personalmente, alabo a Dios por la visión del pastor Mike y su organización. Tan profesional, pues no es fácil hacer un evento de esta magnitud. Y como mexicana le agradezco su visión y carga por México, ya que he estado toda mi vida en el ministerio. Algo que noté en el ambiente es que la gente no podía concebir que era GRATIS. No están acostumbrados a que nadie les dé nada. Este es un ejemplo claro de lo que es el ministerio y lo que Jesús vino a enseñar y predicar, su muerte fue gratuita. Y fue de mucho impacto para la gente. También que todos los que trabajaron y dieron proveyeron gratis tantas cosas buenas. A Dios sea la gloria, amén.