"Tengo unas pocas cosas contra ti" Apocalipsis 2:8-17 por Mike MacIntosh en San Diego el 14 de agosto de 1999
Estamos en el libro de Apocalipsis, en el capítulo 2. Estamos viendo las cartas a las siete iglesias.
La semana pasada vimos la primera carta. Queremos seguir avanzando ahora y tratar de ver Esmirna, Pérgamo y Tiatira, y luego avanzar al tercer capítulo, y luego al rapto de la iglesia. Yo espero que, tanto de manera figurativa así como cuando suceda en la realidad, que esto será genial!
¿No sería genial estar en el cielo esta noche? Es genial estar aquí, pero viene el día... está muy, muy cercano.
Por lo cual, Padre, aceptamos lo que tú nos dices en tu palabra. Como hemos estudiado, éste es el único libro de la Biblia que nos promete una bendición por leerlo y escucharlo. Entonces te pedimos por esta doble bendición en cada uno de nosotros. Que se hable a nuestros corazones desde tu trono, y en tanto que los ángeles están aquí con nosotros, te agradecemos por la presencia de tu Espíritu Santo y de tu reino en la tierra a través de nosotros, Señor.
Te pido también por estos estudiantes de preparatoria que dirigen la alabanza, que los guardes puros y castos y santos en tu mano. Te agradecemos por ese don que les has dado, y el espíritu sensible que tuvieron todos juntos para dirigirnos esta noche.
Te damos gracias también por los que leen ahora en la Web. Te agradecemos que somos más que los que estamos en este cuarto, y te agradecemos por esa gran nube de testigos de la que habla la Biblia en el libro de Hebreos.
Hoy somos testigos de la historia de la iglesia, mirando atrás a estas iglesias, pero mirando también adelante hacia el futuro. Y estando en estos momentos en tu presencia queremos aprender todo lo que podamos para ser hechos más conforme a tu imágen. Así que recibe estas palabras ahora, y úsalas para tu honor, para tu gloria en el nombre de Jesús, amén.
Nos quedamos la semana pasada en el versículo 7, y quiero recordarles que ese versículo es el primero de siete veces más en que el Señor reitera: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”
Siempre que estudies la Biblia debes recordar un par de pequeñas pistas. Una es que siempre que leas la frase “por tanto”, querrás buscar el “por qué”. Siempre que veas un párrafo comenzando con la frase “por que”, querrás regresar a los versículos anteriores y encontrar el “por tanto” . Comenzarás a ver un sistema de enseñanza hecho por el Espíritu.
Otro sistema que él usa es la repetición de cosas declaradas. No recuerdo ni un sólo lugar en la Biblia donde una cosa se repita siete veces. Hay un sistema de repetición en la Biblia, y cuando Dios repite una declaración o un hecho, está tratando de transmitirle al lector la importancia de ello.
Así que siete veces, a siete iglesias distintas, en siete ubicaciones, él repite las palabras: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Así que él está tratando de entrenar al lector, tú y yo, a escuchar qué es lo que dirá el Espíritu Santo.
También es importante que recordemos que el Espíritu Santo, la santidad de Dios en la forma de su Espíritu, aquí con nosotros esta noche. Jesús dijo: “Donde haya dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Así que sabemos que él está presente a través de su Espíritu; y que él tiene la habilidad, como dice Juan 15: “Para guiarnos hacia toda verdad”.
Hay cosas muy interesantes que estudié esta semana respecto a algunas de estas iglesias, son verdades que necesitamos saber porque podemos aplicarlas hoy en día.
Deja que él te hable sobre tu propia vida personal en tanto te habla sobre la situación histórica de estas iglesias.
Como saben, hay tres niveles de comprensión que saltan a primera vista al estudiar las cartas a las iglesias.
Primero, la iglesia existente estaba en el área de Asia, que sería Asia Menor para nosotros, pero más literalmente, hoy en día, el área geográfica de Turquía.
Segundo, para la Edad de la Iglesia, las siete cartas representan siete períodos de la historia de la iglesia incluyendo el tiempo presente.
Tercero, para iglesias individuales.
Un cuarto nivel serían las personas a manera individual. Y probablemente hay otros niveles, pero estamos viendo básicamente estas tres perspectivas principales.
“Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y postrero, que fue muerto, y vivió, dice esto: Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.” (Apocalipsis 2:8-11)
Primero que nada, quiero señalar el versículo 9: “Yo sé”. Es muy importante que entendamos que Dios sabe todo acerca de nosotros.
¿Sabes que hay gente que gasta decenas de miles de dólares yendo a un psiquiatra o terapeuta, y nunca le dicen todo al doctor? Pero Jesús lo sabe todo. Él conoce cada pequeño matíz de tu personalidad y de tu vida. Él conoce todas las necesidades que tienes. Él hasta sabe qué es lo que necesitas aun antes de que le pidas.
Él ve el mañana, tú y yo no lo vemos. Si sacaras tu pequeño calendario en estos momentos y vieras: “Oh no, tengo estas cosas que voy a hacer todo el día de mañana, y luego mañana en la noche tendremos una cena con tal y cuál, y vamos a ir al cine, y vamos a ver esto. Y luego el martes...” y planeas tu calendario. Sí, tú sabes qué es lo que tienes planeado en tu calendario, pero no sabes cómo se desarrollarán los eventos. Dios puede intervenir y cambiar tus eventos en cualquier momento.
“Yo sé”. Es muy importante para nosotros que aceptemos el hecho de que él lo sabe todo. Así que debemos consultarlo de vez en cuando para asegurarnos que estamos yendo en la dirección correcta con él.
La segunda cosa que quiero señalar aquí en el versículo 9 es Satanás. Satanás aparece rápidamente en el diálogo de esta iglesia, la así llamada “sinagoga de Satanás”. La palabra “Satanás” no es su nombre, esta palabra significa "adversario" o "calumniador". En realidad ése es un título que él tiene, pero no es su nombre; su nombre es Lucifer, un ángel de muy alto rango que estaba en el lugar del trono de Dios.
Muchos creen que Satanás es del mismo rango que Miguel y Gabriel. Que Gabriel fue enviado a representar al Espíritu Santo, Miguel a Dios, como nos muestra las Escrituras, y que Lucifer posiblemente era el ángel de alto rango que representaba al Hijo, Jesucristo. No lo sabemos a ciencia cierta, pero muchos eruditos de la Biblia lo creen así, que su trabajo era la representación del Hijo.
Gabriel representaba al Espíritu Santo. Vino a Zacarías, a Elizabeth, a José, a María, también bajó a Daniel.
Sabemos que Miguel, el gran príncipe, defendió al pueblo de Israel, que es un guerrero. Él representó a Dios el Padre a favor de la nación, la niña de su ojo. Sabemos que en el libro de Judas, Miguel no profirió juicio de maldición contra el diablo mientras estaban disputándose el cuerpo de Moisés, sino que simplemente dijo: “El Señor te reprenda”. Así que recurrió a Jehová como su autoridad y su poder.
Si es una verdad que Lucifer era en realidad el ángel que representaba al Señor Jesucristo, podemos ver su gran pecado y porqué se llevó consigo a un tercio de los ángeles del cielo. Porque en Ezequiel se nos dice: “Seré semejante al Altísimo y ascenderé a lo alto” y “se halló iniquidad en él”, dice Ezequiel. Y él estaba comerciando, en realidad, traficando, con algo, y muy probablemente era la alabanza dada al Señor. Sabemos que tenía tamboriles; se nos habla de su voz, se nos habla de su garganta, probablemente cantaba hermosamente, y quizá hasta dirigía el coro de ángeles que cantaban y adoraban a Jesús. Pero tuvo la avaricia y codicia de querer ser como el Altísimo.
Así que se llevó consigo a la tercera parte de los ángeles fuera del cielo, descendieron acá al planeta, quizá infestaron otras partes del universo, no sabemos. Lo que sí sabemos es que éste es su domicilio, aquí es donde viven. Están detrás de bastidores; la única manera de que entren en escena es poseyendo cuerpos humanos para trabajar a través de ellos.
Pueden trabajar a través del cuerpo humano, o la mente humana por medio de la sugestión. Sabemos que en Marcos, Mateo y Lucas, Jesús dijo a sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que soy yo? Algunos dicen que eres Elías, otros dicen que Jeremías, otros que sólo eres uno de los profetas. Jesús dijo: ¿Pero quién dicen ustedes que soy yo? Y Pedro inmediatamente dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y Jesús le dijo: Pedro, no te lo reveló carne ni sangre, más mi Padre que está en los cielos.” Pedro estaba espiritualmente sintonizado en ese momento.
Luego les comenzó a hablar sobre su sufrimiento y su crucifixión en Jerusalén, y Pedro le tomó aparte. Dice la Escritura que comenzó a reprocharle. Ahora, se necesita ser valiente para ello, ¿no es así? ¿Puedes imaginarlo? “Oye Dios ven aquí, te quiero reprender por un momento”. Y le tomó aparte y Jesús le dijo: “Apártate de mi Satanás”. No quiere decir que Pedro fue poseído por Satanás, sino que Satanás podía manipular su mente y sus pensamientos para conseguir que él dijera algo que estaba mal.
Esta sinagoga de Satanás es un tanto importante. Era como un lugar fortificado de gente en esta ciudad, gente de Satanás, pero dentro de una sinagoga. Quiero decir que en efecto aparentaban ser gente religiosa. Así que los cristianos, a quiénes les está escribiendo, su iglesia, tiene esta enorme batalla espiritual ocurriendo en su comunidad. Esa es la primera cosa que nos muestra su título “Satanás” que significa “adversario” o “calumniador”. Él, se nos dice más adelante en el libro de Apocalipsis, es el acusador de los hermanos.
En estos momentos, él está de pie en el cielo, hablando con Dios, acusándote de todos tus pecados y debilidades. “Míralo, mírala, están en la iglesia. Míralo, ¡aún sigue predicando!”. Y le está recordando a Dios lo pecadores que somos todos nosotros, y nos acusa y nos difama y habla a nuestras espaldas.
Es por eso que Dios odia a la gente que siembra discordia entre los hermanos, o habla a espaldas de los demás, y murmura y se queja. Es debido a que eres instigado en la carne, probablemente por el diablo, para difamar a alguien o hablar mal de alguien.
Lo tercero que quiero mostrarles es el versículo 10: “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel.”
Ahora, la palabra “diablo” tampoco es su nombre. “Acusador” y “difamador” es lo que diablo significa, y “adversario” es el significado de “satanás”. Así que Satanás es el adversario notable cuando está peleando contra nosotros y luego es también el acusador y difamador como diablo que es.
“Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”, dice el Señor.
Bueno, para conocer un poco sobre estas ciudades nos ayuda el comprender nuestra posición en San Diego, la “Ciudad Más Fina de América”. Porque la gente de afuera me dice: “Tú eres de San Diego, ¿ves a Shamu la ballena?”. “Sí, estaba conduciendo por el auto restaurante In-N-Out el otro día, ¡y justo lo vi!”. Imaginan a San Diego como la ven en los carteles de las agencias de viajes; no ven el crimen, los problemas y las dificultades. No comprenden que es como cualquier otra ciudad. Pero debemos admitir que es una de las ciudades más bonitas de los Estados Unidos, yo creo. Y el clima, ¡no se puede tener un mejor clima!. ¿Se puede? No creo que se pueda. Una cosa que me gusta de San Diego es que estamos en la misma línea latitudinal de Jerusalén, así que cualquiera que sea nuestro clima aquí es por lo general el mismo de Jerusalén. ¡Así que esto nos está preparando para la época del Milenio! Somos gente bendecida al vivir aquí, ¿no?.
Esmirna, efectivamente, fue una de las primeras ciudades planeadas. No se planeaban ciudades, las ciudades crecían. Pero ésta era una de las primeras ciudades en la historia de la humanidad que fue planeada, trazada. Fue fundada cerca del año 1000 a.C. como una colonia griega, y cerca de 600 a.C. fueron atacados por un grupo de gente llamados los Lidios de Europa. Forzaron la entrada por la parte este de la ciudad y la destruyeron, simplemente diezmaron la ciudad. Y por 400 años Esmirna permaneció muerta y no era ciudad. Sólo era una colección de villas alrededor de donde antes estaba esta enorme ciudad.
Y luego hay un tipo llamado “Lisímaco”, que la reconstruyó y trazó, con los arquitectos, todo el plan de la ciudad. Era una ciudad enorme y grandiosa, tenía caminos muy anchos, las calles muy amplias y adornadas con árboles. Uno de los historiadores, Estabón, habla de la belleza de las calles porque estaban embaldosadas de piedra. Habló sobre los enormes bloques rectangulares en los que fue construida la ciudad. La calle más famosa de Esmirna era la Calle de Oro. Cuando entrabas por esta calle estaba el templo de Zeus, el dios de los griegos y de esa época. Terminaba muchas millas al otro extremo con el templo de la diosa Sibil. Así que la Calle de Oro estaba llena de todos estos templos satánicos y distintos grupos adorando lo oculto. Era una hermosa, hermosa calle, nos dicen los historiadores.
Ahora Esmirna estaba 25 millas al norte de Éfeso. Y como vimos en la carta a los Efesios el sábado pasado, vimos que su gran pecado, y su gran problema era muy simple: que habían dejado su primer amor. Y Jesús les dijo que regresaran a él, que se arrepintieran y regresaran.
Como lo mencioné la semana pasada, las siete iglesias estaban en realidad en una ruta postal romana. Juntas trazaban un arco poco pronunciado que iba a través de esa área del país. El servicio postal romano comenzaba con la oficina postal abajo en Éfeso, e iba toda la ruta alrededor.
Así que Jesús en su sabiduría escogió estas ciudades, como lo mencioné, debido a su ubicación estratégica, pero también por el estado espiritual en el que se encontraba cada comunidad.
Había ciudades que eran mucho más grandes que estas ciudades, más famosas, pero Dios sabía que tú y yo podríamos identificarnos con los problemas en estas ciudades.
Así que ésta era una bella ciudad. Pero es interesante que esta ciudad que quedó diezmada por 400 años, fue resucitada. Y si notas aquí en esta carta, Jesús dice: “El que fue muerto, y vivió”.
Así que esto es un eco de la experiencia de Esmirna misma. Él es quien está escribiendo la carta, el que estuvo muerto y resucitó de la muerte, está hablando a un grupo de gente en una ciudad grande y famosa que estaba consciente de que toda su ciudad había resucitado de la muerte.
Pero, él también está usando palabras para prepararlos para una gran persecución por venir, y usa el término “diez días” y “que serás perseguida y echada a la cárcel”. “Diez días” era una declaración muy común para referirse a un período corto de tiempo. “Vaya, como diez días”. En aquellos días podía significar una semana o tres semanas, pero no eran seis o nueve meses o algo parecido.
Entonces el hecho de que él usó su título allí: “El que fue muerto, y vivió” era algo a lo que ellos podían relacionarse: “Bueno, así era nuestra ciudad, murió y resucitó”. Así que él les está haciendo una promesa, “No importa qué cosa les venga, aun la muerte o que sean martirizados por mí, serán resucitados de los muertos. Aun esta ciudad pudo resucitar de los muertos. Y yo estoy delante de ustedes y he resucitado de los muertos. No importa qué problemas enfrentes. El último temor que tienes es que vas a morir, pero te estoy prometiendo hoy que vas a resucitar.”. Un gran cuadro les está siendo pintado a estas personas. En verdad lo comprenden, saben lo que les está diciendo.
Quiere que Juan escriba estas cosas: “Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y postrero, que fue muerto, y vivió, dice estas cosas: Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico)”.
Nota que él dice que se lo está dando al ángel. Ahora, de nuevo, la palabra “ángel”, significa “mensajero”. Podía ser un mensajero celestial, o podía significar el pastor, el que trajo el mensaje a la ciudad y a la congregación. Se usaba de ambas formas.
Ahora, si se le está dado al obispo de Esmirna, tenemos una tremenda historia. Si nunca han leído el “Libro de Mártires” de Fox, invito a cada cristiano a que consiga este libro y lo tenga en su biblioteca. Sé que Chuck Smith trata de leerlo una o dos veces por año. Yo no lo leo tan seguido. Se me rompe el corazón cada vez que lo leo y tan sólo le agradezco a Dios por la sangre derramada por los cristianos de los primeros siglos para que nosotros pudiéramos tener libertad y que la iglesia siga viva hoy en día.
Así que si era al ángel, refiriéndose al obispo local de la iglesia, Policarpo era el obispo de Esmirna. La mayoría de las clases de historia que tratan sobre esta era hablan también sobre San Agustín y San Ignacio. Habrás escuchado sobre este gran hombre que era un gran pensador. De hecho era discípulo de Juan, quien está escribiendo esta visión del Apocalipsis. Fue martirizado cuando estaba en sus noventas, no se sabe exactamente si tenía 94 o 95 años, pero en sus noventas. El gobierno había planeado matar a este anciano debido a que era tan atrevido aun siendo un predicador anciano. La ciudad temblaba cuando Policarpo leía las Escrituras y los llamaba a arrepentimiento.
Así que lo ataron a una hoguera y los soldados juntaron madera y carbones calientes alrededor de él. Éstas son las palabras reales del verdugo: “Odio ver morir a un anciano. Sólo retráctate de tu fe en Cristo y te liberaremos. Entonces podrás vivir tus últimos días en paz”. Y se dice que Policarpo contestó: “Por cerca de ochenta años he servido a mi Señor y Salvador”.
O sea, desde que era un niño. Eso es lo increíble de ver a algunos de ustedes de 15, 16, 17 años. Yo respondí al Señor a los 11 o 12 años, pero no caminé con él hasta los 26. Eché a perder mucho tiempo.
Así que aquí está este gran santo que había caminado con Jesús desde que tenía 10 años. ¿A qué le vas a temer a los noventa? Sabes que vas a morir de cualquier manera, ¿cierto? A los 95 pudo decir: “Bueno, qué manera genial de irme. ¡Hablarán de mí por años!”.
Cuando me gradué de la Universidad Azuza Pacific con una maestría, John Maxwell, pastor de la iglesia Skyline Wesleyan, un tanto cómico y bromista, se graduó conmigo al mismo tiempo. Estaba muy caluroso ese día, y la contaminación de Los Ángeles se detiene en las Montañas de San Gabriel. Cerca de 2,500 personas estaban en las gradas. Los chicos iban y recibían sus licenciaturas y luego las maestrías. Y me dijo: “Vamos al final, seamos los dos últimos en subir”. Le dije: “¿Por qué queremos ser los últimos en subir?”. Dijo: “Porque todo el mundo se parará y aplaudirá”. Y así lo hicieron, y ¡él los estaba saludando como si le estuvieran aplaudiendo a él!.
Pero imagínate a los noventa años. “Palos y piedras podrán romper mis huesos, pero no palabras de ningún tipo”. ¿Recuerdan ese viejo dicho? Él no está preocupado por esto. Él dijo: “He seguido a Jesús, ochenta años he servido a mi Señor y Salvador Jesucristo y ni una sola vez él me ha negado a mí, yo tampoco lo negaré a él!" Imagínate eso y toda la gente alrededor diciendo: “¡Si podemos deshacernos de este viejo podemos deshacernos del cristianismo, ya que él es el obispo de todas estas iglesias!”.
El verdugo le dice que el fuego va a estar caliente y Policarpo le contesta: “No tan caliente como el fuego que tu experimentarás”. ¡Imagínate eso, ahí en la hoguera!
Así que el tipo enciende la madera y al principio las llamas saltaron alrededor de él, pero no tocaron su cuerpo. Entonces el verdugo al ver esto tomó su lanza y la hendió en su cuerpo hiriéndole y la sangre salió a borbotones y extinguió el fuego. Los cristianos que estaban alrededor observando tomaron su cuerpo y le hicieron un funeral cristiano.
Hay una bella ilustración en eso. Encuentras esta clase de historias en el “Libro de los Mártires” de Fox, historias de las grandes personas que fueron antes que nosotros. No se trata de alguna religión endeble, esto es vida, y estas personas murieron por Jesucristo para que pudiéramos estar aquí sentados hoy. Yo realmente tomo esta clase de cosas en serio. Si ésta fuera una religión falsa, éste no hubiera sido el gran precio pagado por nuestros antepasados para traernos hasta aquí.
Es un honor ser llamado un hombre cristiano, y cuando soy llamado cristiano, creo que la gente que está al otro lado de mis globos oculares está esperando un estilo de vida mía que diga que yo soy un hombre cristiano, un carácter que diga “Yo soy un hombre cristiano.”
El otro día me estaban entrevistando para un artículo y un oficial municipal, de casi el rango más alto que se puede encontrar en nuestra ciudad, iba pasando y me vio, me saludó y me llamó a un lado. Sus guardias de seguridad se habían adelantado al estacionamiento. Me dijo: “Mike, ¿orarías por mí? Mi trabajo en verdad lo necesita.” Le dije: “Claro que lo haré, oraré por ti.” Dijo: “Muchas gracias”, y se marchó.
¿Sabes qué? Cuando eres llamada una mujer cristiana, los chicos esperan que seas una mujer cristiana y que no seas fácil. Si eres llamado un chico cristiano, las chicas esperan que seas un chico cristiano, y no que andes diciendo: “Vamos a tener una fiesta y a beber”. Si eres cristiano, la gente espera que manejes tus negocios honestamente. Si eres cristiano, los cajeros en el banco están esperando que tus cheques no sean rechazados, especialmente si llevan símbolos como “un sólo camino”, o el “pescadito” o “la cruz” en la esquina superior izquierda de ellos. Eso no están esperando de un cristiano.
Este hombre tan sólo resonaba en carácter cristiano. Nos muestra un buen punto de que el líder de la iglesia temprana no estaba por encima de la gente a la que ministraba. Él compartía las pruebas y el sufrimiento con su rebaño. Y Policarpo, como muchos en Esmirna, terminaron dando sus vidas.
La iglesia cristiana de hoy dice que si tú eres el pastor, o el evangelista, “Hombre, eres el pez gordo, y deberías hacer más dinero que todos, y deberías tener todos estos lujos.” Y eso no es verdad, el pastor, el evangelista, el ministro es el sirviente del cuerpo de Cristo. No es alguna estructura tipo “gran jefe”, y Policarpo seguro nos muestra eso.
Ahora, históricamente, la iglesia de Éfeso que vimos el estudio pasado, es el primer período de la historia de la iglesia hasta la muerte de los apóstoles en el libro de Hechos. Así que el libro de Hechos trata sobre ese primer período de 30 años de la historia de la iglesia, y luego viene Esmirna.
Hacia el final había un enfriamiento que comenzó a infiltrarse en la iglesia porque comenzaron a racionalizar la religión y hacerla más fácil para la gente.
Pero la iglesia de Esmirna es la iglesia del segundo y tercer siglo, viéndolo históricamente. Sufrieron una tremenda persecución por parte del gobierno romano. Los historiadores estiman que seis millones de cristianos fueron martirizados durante este período. Seis millones de cristianos fueron asesinados por su fe en Jesucristo durante el período de esta iglesia histórica del segundo y tercer siglo.
Durante este tiempo fueron echados a los leones en las arenas. Así como nosotros tenemos los juegos de fútbol los días domingo, ellos llenaban los anfiteatros, echaban a los cristianos en la arena y soltaban a estos leones y osos. Pablo habló sobre haber luchado con osos en Éfeso. La gente se volvía loca con esto, se volvía loca, le encantaba.
Los cristianos eran la última cosa que los iba a detener de pecar, de tener sus marchas en las calles, de su pura anarquía contra todo lo que fuera civil o moral.
Y así es como se está volviendo ahora. Si llego a ser viejo, más de lo que ya soy, y si tú eres de edad mediana, quiero animarte en este instante que te mantengas firme, desde ahora, porque los días van a ser más malos y más inicuos. Y nosotros seremos la amenaza.
El control de armas parece ser la amenaza ahora, y el control de armas no impide que la gente asesine a otra gente. Tipos locos pueden entrar y tirar ácido en quien sea, pueden tirar una bomba, y ¿puedes prohibir el cloro y el cloroformo? ...Así empiezas a prohibirlo todo.
Es el corazón del hombre el que es perverso. No es la bala o el arma, aunque gente loca no debe tener estas cosas, pero lo que estoy diciendo es que trabajemos en el corazón. Si el Presidente dijera inmediatamente después de que un tipo dispara dentro de una guardería: “Necesitamos arrepentirnos” en lugar de decir: “Necesitamos un control de armas más estricto”... ¡Cada vez dicen “Control de armas más estricto!” Bueno, quita todas las armas y la gente va a seguir matando gente. Caín no tenía un arma cuando mató a Abel, tenía un corazón perverso. Fue el corazón perverso lo que mató a Abel.
Y seguimos alejando a la gente de Dios, pero tú eres el remanente que es la sal. La sal detiene la putrefacción y la decadencia. ¿Qué valor tiene la sal si perdiere su sabor? No vale más para nada, dijo Jesús.
Te diré algo. Tengo una foto de mi hijo David cuando tenía 16 años, con mi padre. Sólo puedo recordar, quizá a lo mucho, diez veces en que vi a mi padre. Él murió alcohólico a los 83 años, toda su vida desperdiciada debido a la borrachera y al juego. Tengo esto grabado en mi corazón, no quiero nunca ser un bueno para nada.
No quiero desperdiciar mi vida, quiero ser bueno para algo. Y el mejor bien que tú y yo podemos hacer es rendirnos a Jesucristo y ayudar a nuestro prójimo a que llegue a él y hacer sus vidas tan buenas como sea posible.
No vivir para uno mismo, sino vivir para las otras personas. Y eso es lo que nos enseñan estos mártires, seis millones de ellos murieron. Fueron crucificados por cientos. Los romanos los mataban crucificándolos por cientos. Fueron estirados en los potros. Les decían a los jóvenes que renunciaran a Jesucristo y su influencia en su comunidad, y los ponían en el potro. El potro era tan cruel como la cruz. Estiraba sus brazos y piernas y le daban vuelta a la enorme rueda y rompían sus huesos. Millones de personas murieron, pero Jesús estaba allí con ellos. Y eso era lo que los guardias no podían ver, que Jesús estaba con ellos.
Mark Haus, no sé si estas aquí, ¿estás? Cuando tuvimos un evento en Manila me contó esta historia fenomenal. Phillip y yo íbamos a nuestra habitación, era cerca de la medianoche. Habíamos comenzado el día desde las 7 de la mañana y habíamos predicado por todo el pueblo y fue agotador. La cruzada había tenido cerca de 65,000 personas esa noche, y estábamos hechos polvo. Llegando a nuestro piso, Mark, quien estaba un par de pisos arriba de nosotros, nos dijo: “Hoy llevé a toda una aldea al Señor”. Le dije: “Eso es fantástico Mark”. Me detuve y le dije: “¿Qué dijiste? ¿Qué hoy llevaste a toda una aldea al Señor?”. Él dijo: “Sí.” Apenas podía mantener los ojos abiertos, estaba tan cansado, tan agotado, pero le dije: “Tengo que escuchar esto, ven acá, y lo hice salir del elevador”.
Tuvimos ochenta mini festivales que se llevaron a cabo en el área metropolitana de Manila cada día. Estas iglesias se juntaron por toda esta gran metrópolis de siete u ocho millones de personas y había ochenta grupos distintos de gente predicando en las esquinas de las calles o haciendo cualquier otra cosa. Mark no alcanzó a los grupos que se enfilaban en la mañana fuera del Holiday Inn. Había colas de “jeepnis”, como los llaman. Quizá los has visto, son muy coloridos y son jeeps abiertos en la parte de atrás con una cubierta en la parte de arriba, con tantos caballos de cromo en la parrilla como te puedas imaginar. Y entre más caballos de cromo, más cool eres. Recogían nuestros equipos de gente y los llevaban con los cristianos o a las iglesias a compartir en su área.
Bueno, Mark bajó tarde y perdió a todo mundo. Estaba allí parado y dos o tres tipos vinieron y le dijeron que eran pastores y que ministran a una tribu en una aldea allá afuera un poco lejos, a un par de horas, “¿podía venir?”. Él dijo: “Pero no hablo tagalo, no hablo su lengua para nada.” Y ellos dijeron: “Bueno sólo ven, el simple hecho de que vengas será maravilloso”. Mark es uno de los pastores de Horizon Park Chapel allá en el centro de San Diego, entre la Sexta y Fir. Se sube al jeep y conducen al lugar. Se da cuenta que era gente que no tenía agua potable y vivían en cabañas. Y pensó: “¿Qué puedo hacer? No puedo decir nada, sólo saludar con la mano”. Entonces sólo les dijo Juan 3:16. Abrió la Biblia y les leyó, y luego les habló sobre Jesucristo, siendo el Hijo de Dios. Pensó que eso era lo que Dios haría. Tú sabes, dice la Biblia que su palabra no regresará vacía. Luego pensó: “Bueno, ya se los he leído, no me entienden una palabra, pero de todas maneras debo seguir”. Les dijo: “Los que quieran aceptar a Jesús que se levanten de sus asientos y de donde están parados y vengan al frente y oraré con ustedes”. Básicamente vino al frente toda la aldea.
Dios había abierto sobrenaturalmente sus oídos de forma que pudieron entender lo que les estaba diciendo, o cambió su lenguaje. Lo que sea que Dios haya hecho, no lo sabemos. Mark me lo contó, fue impresionante y no supe si estaba despierto o soñando.
Entonces, Dios obra. Y cuando estás en medio de tu prueba, a Jesús le encanta aparecerse y estar allí a tu lado. ¿Alguna vez has sentido que todo va a estar bien, no importa qué?. “Todo estará bien, y no sé por qué lo estoy sintiendo.”
Es así como ir al dentista, quisieras que él estuviera en la silla en tu lugar. “¿Podrías sentarte en la silla por mi Jesús?”. “Bueno, no. Tú tienes que sentarte en la silla, yo estaré aquí contigo.” Yo sólo cierro los ojos y comienzo a orar, “¿Señor estás allí? Señor, no estás aquí todavía. Oh Señor, ¡¿dónde estás?!”.
Él estaba con estas personas. Cuando entiendes los términos que dice en el versículo 8: “Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto”. Recuerda la descripción de sí mismo, “el primero y el postrero”; “el que estuvo muerto y vivió”. Él estuvo muerto y volvió a vivir y cerca de seis millones de personas de esta iglesia, la iglesia de Esmirna, están por ser martirizados por causa de su fe. Así que en realidad, les está dando, proféticamente, la esperanza de la resurrección.
Quizás esta noche, quizá mañana, algo te podría ser dicho. Podrías estar leyendo tus Escrituras, y de pronto, sepas de algo que sucederá en un par de días.
¿Sabías que la madre de uno de los jóvenes que fue asesinado en la preparatoria de Columbine fue advertida durante su tiempo devocional esa mañana de que su hijo iba a ser muerto esa tarde? Cuando ella estaba parada allí detrás del cordón policíaco, y las familias ya iban yéndose, ella sabía que su hijo era una de las víctimas. Ese versículo que había leído vino a ella, y se dio cuenta de que Jesús ya la había preparado para ese momento.
Dave Love y Gino Giraci, Gino es el pastor de Calvary Chapel en Littleton, y Dave Love es el pastor de Horizon Christian Fellowship en Littleton. Los dos estuvieron en el escenario de la catástrofe todo el día. A Dave se le asignó estar con las familias que estaban esperando a que los niños salieran. Él dijo: “La parte más difícil de todo fue que conforme avanzaba el día y había menos y menos mamás y papás parados allí, tú y ellos sabían que sus hijos eran víctimas. Pero para aquellos que sabían que Jesús estaba allí con ellos, fue asombroso”.
Ves, nosotros sólo vemos la perspectiva de las noticias. Estaba hablando con un oficial de SWAT (Armas y Tácticas Especiales) que había sido informado sobre toda la situación. Fue mucho más grande de lo que te dejaría saber la prensa. Pero aún los tipos del SWAT que estuvieron primero en la puerta, y aún la gente que estaba husmeando por los alrededores, y los helicópteros sobrevolando con los aparatos infrarrojos que podían ver a través de las bibliotecas, o lo que sea que estaban usando de alta tecnología, ninguno de ellos vio en realidad, y no lo sabremos hasta que lleguemos al cielo probablemente, qué es lo que Jesús estaba haciendo en esa aula.
¿Cuántos ángeles se manifestaron en realidad y dijeron: “Ustedes jóvenes cristianos, se vienen conmigo.”?. No lo sabemos. Sólo lo vemos con un entendimiento limitado. ¿Cómo podemos saber si cuando estemos en un avión y un ángel pasa por el pasillo central y dice: “Todos aquellos que van al cielo, vengan”, que no vas a salir antes de que el avión se estrelle? No lo sabemos...
No podemos limitar el poder de Dios y su dimensión sobre nuestro poder y nuestra dimensión. Dios ve y sabe todo, así que él puede hacer cosas más allá de nosotros.
Así que con estas palabras “El que estuvo muerto y vivió”, les está diciendo por adelantado: “Les esperan tiempos difíciles”. Pero estás preparado, sabes que Jesús ya te lo dijo. Así que aquí estoy siendo estirado en el potro... ¡siempre quise ser más alto!. ¡No, no voy a negar a Jesús!”. Tú sabes, y allí estás sufriendo persecución, pero Jesús dijo que esto pasaría. Cambia toda la perspectiva para ti.
Ahora, en el versículo 9: “Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.”
Esto hace un tremendo contraste con el final del capítulo 3 a la iglesia de Laodicea, que dice que aquellas personas en ese tiempo de la iglesia decían que eran ricas, y Jesús dijo que “No, no lo son, son pobres.” Aquí están diciendo: “Somos pobres” y Jesús les dice: “No, no lo son, son ricos”.
Aquí hay un gran contraste. El cómo nos vemos, nos estimamos a nosotros mismos, a menudo, es completamente diferente de cómo Jesús nos ve realmente.
Puedes verte a ti mismo como un gran pavo real y que en verdad estás en la cima de todo, y a los ojos del mundo quizá lo estés, pero a los ojos del Señor estás en bancarrota espiritual. Y luego puedes ser una persona que es humilde y mansa por dentro y estás quebrantado delante del Señor y te sientes miserable y pobre y él dice: “No, no, por esa actitud y corazón, en verdad eres rico”.
Es justo lo contrario al mundo. Es por esa razón por la cual tan a menudo sientes tanta tensión, eres más sensible que los no cristianos porque tu espíritu está vivo. Puedes decir: “Oh, me siento tan altivo”, y luego alguien te dice: “Eso no fue altivo, sólo dijiste lo que pensabas”. Pero para ti, dentro de ti, dijiste algo poco amable y lastimaste a alguien. Para el no creyente, cuyo espíritu es insensible, no lo ve significante.
Así que cuando eres pobre en espíritu, en realidad eres rico en espíritu, en un sentido. Pero cuando eres rico, en tu propia estima; en realidad eres pobre. Así que tenemos que caminar en su reino y no en el reino del mundo.
En Santiago 2:5 dice: “¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe?”.
Versículo 10: “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”
Sabemos que existen cerca de seis coronas en la Biblia: la corona de vida, la corona de justicia, hay una corona para aquellos que esperan la venida del Señor, hay toda clase de coronas que obtendremos.
“No temas en nada”.
Una cosa interesante aquí, Esmirna era famosa por sus juegos atléticos. Era un pueblo muy atlético. Una corona era el laurel de victoria, el trofeo de los campeones en los juegos. Y no era un trofeo lo que se le daba al ganador de los juegos, se le daba una corona. Y debido a que Esmirna era un centro para los deportes y atletas en una población joven, ellos comprendieron este concepto de la corona.
Así que él aquí está diciendo que si hemos sido fieles, recibiremos el premio de la victoria. Santiago 1:12 dice que la “vida eterna” es nuestro premio, obtendremos una corona.
“Tendréis tribulación por diez días”. Interesantemente, hubo diez períodos de intensa persecución por diez emperadores romanos. Aquí están las fechas aproximadas (pueden ver que el Espíritu Santo está hablando al nivel histórico de la iglesia):
Nerón, del 64 al 68 persiguió a la iglesia. Él fue quien decapitó al apóstol Pablo, fue hecho durante su dominio.
Dometio, del 95 al 96. Durante este tiempo Juan fue exiliado a la Isla de Patmos donde se le dio esta revelación.
Traján, del 104 al 117. San Ignacio fue quemado en la hoguera.
Del 161 al 180 fue cuando reinó Marco Aurelio y él persiguió a la iglesia. Y aquí fue cuando Policarpo fue martirizado.
Sebarú, del 200 al 211.
Maxamineo, del 235 al 237.
Desio, del 250 al 253.
Volario, del 257 al 260.
Aralio, del 270 al 275.
Y Dioclesiano, del 303 al 313. Este fue el peor emperador de todos ellos, incluso peor que Nerón. Después de él, vino Constantino y bajo Constantino hubo un descanso de esta persecución continua donde fueron asesinados los seis millones de cristianos.
Durante toda esta persecución intensa de nuestros hermanos y hermanas, Jesús promete una corona de vida. Recuerden que él se está dirigiendo a los creyentes que vivían en Esmirna, conocida como la ciudad “corona”. Así que sus palabras, con su trasfondo, fueron asombrosas.
Hay tres cosas de las que habla esta carta sobre la prueba por venir. Las palabras griegas que se usan son muy interesantes. La primera es “aflicción”. No voy a tratar de pronunciar las palabras en griego porque no sé griego, pero originalmente significaba “aplastar bajo peso”.
¿Te has sentido así alguna vez? “¡Oh mi espalda, estoy abrumado!” ¿O estás sintiendo: “Ya no puedo más, mi cabeza está a punto de explotar”? Ésa es la aflicción, lo que significa el término, una opresión de peso.
A veces la aflicción viene a ti de esta manera, sientes que no sabes qué hacer. Lo que pasa es, si tu carne es fuerte y tu espíritu débil, es cuando recurres a la tienda de bebidas alcohólicas, es cuando recurres al “Sr. Zig-zag”, o es cuando recurres a alguna aventura, o a algo semejante, porque tú no puedes aguantar o soportar la presión del peso aplastante que está sobre ti.
Y estos eventos opriman a iglesia de Esmirna. Y Jesús lo ve, lo ve a través de la ciudad. Jesús ve los problemas en la iglesia en cada ciudad hoy en día. Hay ciertos asuntos particulares aquí que no son los mismos que los de la iglesia de Los Ángeles, o de San Fernando, o de San Bernardino; pero tenemos un peso aplastante.
Y muchas veces la presión que sientes en tu vida, (subraya esto en tu mente en estos momentos, es más, subráyalo en la frente del que está a tu lado). Muchas veces la presión aplastante que sientes, la aflicción que sientes, se debe simplemente a que eres un cristiano. Ésa es la única razón por la que tú estás sintiendo lo que estás sintiendo, y se te olvida. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades (Efesios 6:12). Estás en medio de una guerra espiritual. Sólo porque eres una mujer piadosa, es la razón por la cual estás sintiendo esto, o porque eres un hombre piadoso. Es así de sencillo. Estás bajo ataque solamente para desafiarte a que digas “ya” y te rindas.
El segundo problema con el que esta iglesia tuvo que tratar, además de la aflicción, era la pobreza. Y en el Nuevo Testamento, la pobreza y el cristianismo están estrechamente relacionados. “Benditos los pobres”, dijo Jesús. Y Pablo describió a los cristianos de Corinto como “pobres, mas enriqueciendo a muchos”. Santiago dice en el capítulo 2 que Dios ha elegido los pobres de este mundo “ricos en fe”.
La tercera presión que tenía esta gente era el encarcelamiento. La aflicción, pobreza, y encarcelamiento estaban contra estas gentes.
En los años 70 y 80 viajé mucho por todo el mundo, no tanto en los 90. Pero en los 70s y 80s, era ilegal predicar en público en los países comunistas.
Tuve la oportunidad de estar cinco semanas “detrás de la Cortina de Hierro”; en Checoslovaquia, Rumania, Polonia, Hungría y Alemania Oriental. Fue un verano de ir por estos países enseñando y animando a la iglesia. Y sabes, conocí a gente que viajaba seis horas a escuchar a un extranjero que iba a dar un estudio bíblico en una casa, seis horas.
Una pareja trajo a la suegra conduciendo una hora y media desde su ciudad hasta el estudio bíblico cada día. Y el estudio era de 8 o 9 horas. Luego conducían otra hora y media, y volvían al día siguiente. Y se peleaban todo el camino. El yerno odiaba a la suegra, y la suegra era grande, robusta, tú sabes, una mamá de campo. ¡Era una señora enorme! Ya de por sí el trabajo que hacía en el campo era muy duro. Tuve un traductor y me dijo que esta mujer no se contenía en criticar a este chivato con que se casó su hija. Quiero decir que lo hacía pedazos, era tan horrible.
Luego vino el yerno a hablar conmigo. Sí era un tipo débil y algo cobardón, pero amaba al Señor y amaba a su esposa. Y luego vino la esposa y se puso en medio de todos, pero no sabía qué hacer.
Vimos tres capítulos de Pedro, empezábamos como a las 9 de la mañana, finalizábamos como a las 6 de la noche, con un descanso para almorzar. Pasábamos una hora y media en un solo versículo. Y la gente anotaba todo y hacían preguntas. Es que vi su hambre y amor por la Biblia.
Fue genial. En la última noche, el Espíritu Santo cayó sobre la multitud, todos abrazándose, riéndose y besándose. La suegra se arrepintió con el yerno, y el yerno con la suegra, y la esposa con el esposo, y el esposo con la esposa, y el perro con el gato. Todos de ese vecindario fueron tocados por el Espíritu Santo.
Es bueno para nosotros reconocer que hay presiones en todos lados y que muchas veces las presiones que tú sientes se deben simplemente a que eres cristiano. Y hay gente que ha pagado un gran precio por su fe en Jesucristo.
Escuchamos las cosas horribles de la guerra en Kosovo, pero lo que las noticias no nos dicen es que todas las iglesias se llenaron durante el bombardeo de Belgrado y sus alrededores, y que mucha, mucha gente nació de nuevo, y mucha, mucha gente murió. Pero decenas de miles de personas llegaron a conocer a Jesucristo.
Yo sólo oro que no tenga que haber persecución en los Estados Unidos para hacer que su iglesia se reviva. Prefiero vernos reavivados y apasionados todo el tiempo, y no tener que decir, “Bueno, van a comenzar a arrestarlos por su fe”. ¿Quieres eso? Yo no lo quiero, pero soy débil de todos modos.
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.
“Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice estas cosas” (2:12).
Ahora “pergamos” significa literalmente “altura” o “elevación”. John Courson hizo un estudio separando la palabra griega en dos, pero yo no estoy seguro que ésa es la manera de hacerlo. Creo que el nombre tiene que ver con el lugar en que se construyó. Él dice que tiene que ver con un matrimonio desigual o algo así. Creo que sólo tendría sentido si fuera un lugar metafórico. Pero literalmente significa “altura” o “elevación”.
Es una ciudad de Asia Menor, que hoy se conocen como Bergama y Turquía. Había una dinastía y dos grandes hombres con reinos poderosos. Era famosa por su templo dedicado a un dios, y por la invención y manufactura del pergamino que es de piel.
El papiro venía de Egipto. Separaban una especie de caña que luego derretían y hacían una mezcla calentándola y pegándola. Había una gran biblioteca en Alejandría.
De hecho, la biblioteca de Pérgamo también era una de las más grandes del mundo, tenía más de 200,000 rollos de pergamino. El rey contrató al encargado de la biblioteca de Alejandría para dejar Egipto y venir a dirigir esta biblioteca para que se convirtiera en la biblioteca más famosa del mundo. El faraón, o rey de Egipto, oyó sobre esto, arrestó al principal de la biblioteca de Alejandría y lo puso en prisión.
Entonces el rey de Pérgamo en respuesta mandó que mataran animales, luego pulieran las pieles dejándolas lustrosas y comenzaran a escribir sobre ellas como guerra económica contra Egipto.
Así que de todo esto surgió el pergamino. Gracias a Dios que ahora tienes papel para tus libros, ¿no?
Es interesante que había un río que fluía a través de la ciudad, y otro que fluía alrededor de la ciudad. Su ubicación geográfica hacía a Pérgamo aun más impresionante. Fue construida en una alta colina de forma cónica y era tan alta que se podía ver el Mar Mediterráneo a 15 millas de distancia.
Entonces Jesús está usando palabras que le interesaban a esta gente.
No tenía muchos caminos grandes como Éfeso y Esmirna, pero históricamente era conocida como la ciudad más grande de Asia. Y aunque Pergamum, como se le llama en otros escritos, nunca pudo alcanzar la grandeza comercial de Éfeso o Esmirna, era un centro cultural que sobrepasaba a ambas y era famosa por su biblioteca. Y era el centro administrativo de Asia; lo cual significaba que era el centro de adoración al César en la provincia. Sabiendo eso, que era una ciudad culta, una ciudad educativa y el centro administrativo, significaba que había mucha burocracia, fuerza armada, y la adoración al César se daba en su máxima expresión en esta ciudad.
Entonces esto es lo que la iglesia se encontraba en contra de. Vivían con este tipo de presión:
“Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás (es importante ver esto. Creo que ahora puede ser Washington D.C., pero quién sabe); y retienes mi nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fue Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora” (2:13).
Así que menciona dos veces la habitación de Satanás.
Ahora, la palabra “testigo” en el griego original es una palabra muy interesante, significa también “mártir”. Si le agregas una letra, se convierte en “fallar el blanco”, es la palabra “pecado”. Agrega la letra “A” o “alpha” al principio y tienes la palabra “pecado”. Quítala o viceversa, no me acuerdo bien, y tienes la palabra “mártir”, que es la palabra “testigo”.
Entonces, o eres testigo, o fallas el blanco siendo un pecador, agregándole una letra al principio de la palabra original. Siendo mártir, eres un testigo. Y, ¿te das cuenta que eso te vuelve en mártir, el ser testigo? ¿Aquí en San Diego o en dónde estés? La pregunta es, ¿eres un buen testigo o un mal testigo?
Sí eres un mártir, al morir a ti mismo diario, tomando tu cruz, negándote a ti mismo y siguiendo a Jesucristo. No tienes que ser quemado en la hoguera para ser un mártir. Sólo tienes que ser un cristiano fiel y te vuelves un mártir, porque te estás negando a ti mismo y estás muriendo a ti mismo.
Así que esta ciudad es una ciudad muy interesante. Esto se vuelve un poco grueso. Esta carta es representativa de la historia de la iglesia desde el período de 313 d. C. al año 590 d. C. “Durante este tiempo, el mundo entró a la iglesia y ésta comenzó a alejarse de la persona de Jesucristo. La carta era el mensaje de Cristo a la iglesia local de Pérgamo, por supuesto, pero también tiene importancia histórica.
Porque fue cuando Constantino era un gran político, y esto es algo contra lo que nosotros debemos cuidarnos. Él dice, “Escuchen, para conseguir los votos para ganar, necesitamos esa comunidad cristiana, porque ellos no votan”. Entonces para ganar la comunidad cristiana, él se convirtió, y todos los cristianos dijeron, “Genial, tenemos un emperador cristiano”. Y lo llevaron al poder. Luego él aprobó una ley (que era la ley llamada... recordaré en un minuto), de que cada niño que naciera tenía que ser bautizado cristiano.
De pronto ellos ya tenían “La Mayoría Moral” y la “Coalición Cristiana” y el “derecho cristiano”, todos los activistas. Pero él era un hombre bastante malvado, y aunque afirmaba que era cristiano, muchos cuestionan si había alguna posibilidad que lo fuera.
Su madre fue a Jerusalén y consultó a algunos espíritus a que le dijeran dónde fue crucificado Jesús, dónde fue sepultado, etc.
Y todos los centros en donde se encuentran el día de hoy los lugares santos de la religión católica de las catorce “Estaciones de la Cruz” en Jerusalén, fueron dictados por la madre de Constantino que, paseando alrededor, recibía estas vibraciones y decía, “Esto pasó aquí y aquello sucedió allá”.
En realidad, él no hizo mucho por los cristianos, pero sí por sí mismo. Le gustaba organizarlos. El domingo era un buen tiempo para adorar, sabías dónde estaban todos los cristianos. Sácalos de los hogares pero para la persecución. Entonces les dio un poco de libertad.
No era una separación de la Iglesia y el Estado, y debido a que la Iglesia se involucró con el Estado, comprometieron su posición.
Ahora, quiero leer palabra por palabra del comentario de J. Vernon McGee sobre esta comunidad, ya que es muy interesante. Había una grandísima clínica, lo que sería en nuestros días el equivalente a la clínica Mayo. La gente iba a esta clínica, pero era una curación satánica la que se llevaba a cabo. Cosas muy raras y extrañas. Diónysus era uno de los dioses que era adorado en Esmirna. La silla de Satanás está aquí, su cuartel general. Su sinagoga fue mencionada en Esmirna, la última ciudad. Pero él mora aquí.
Había alrededor de una docena de sectas religiosas principales, los dioses siendo adorados en enormes templos en Pérgamo.
Quiero hablarte acerca de éste, porque nosotros hemos crecido a la sombra de este dios, y nuestra ciudad es muy conocida por ello. Ahora los padres de nuestra ciudad están permitiendo que este dios, Diónysus o Dionisio, que en realidad es Baco, marche por las calles, como sucede en el desfile Mardi gras. Ahora San Diego está tratando de darse a conocer como un lugar de libertinaje y homosexualidad y espíritu de fiesta, y este es Dionisio. Éste es el dios que estaba allí, y Baco era su nombre. Él era mitad humano y mitad cabra, con pezuñas, y tenía cuernos. Él era un dios cabra. Fue descrito con cuernos, con su parte superior como la de un hombre, y la parte inferior como una cabra con pezuñas separadas y una cola. En nuestros días esa es la idea moderna de Satanás; las pezuñas separadas y la cola.
Pero la noción de que Satanás tiene cuernos y pies separados y la cola en pico no provino de la Biblia, provino de la adoración a Dionisio en el templo, el dios Baco, el dios del vino y el alcohol. Ése es él. Conoces la palabra “bacanal”, esa es otra palabra para “¡Queremos rock!”. Tenemos un bar aquí llamado “El Bacanal” donde todo mundo va a emborracharse y baila y escucha al son del “bacanal”. “El Baco”, todo eso, del “Rockus Bacchus”. Todo se trata del dios del vino y alcohol. Así que cuando la gente compra su bebida y bebe, hay un espíritu. ¿Lo has visto, “Comida fina y espíritus”?. Se refiere a ese dios de... ¡es lo que es! Es un espíritu que controla a la gente a través de esta droga llamada alcohol.
Bueno, en el templo, el dios Baco, el dios del vino y del alcohol, de él dice J. Vernon McGee, “Mi amigo, debemos estar orgullosos de que somos americanos, pero también debemos inclinar nuestras cabezas en vergüenza. ¿No sabes que obtuvimos este país en el cual vivimos, de los indígenas, y creo que ellos lo obtuvieron de alguien más, pero la manera en que lo obtuvimos no fue con balas sino con alcohol?. De la misma manera Hawai fue tomado de los hawaianos dándoles licor. El alcohol ha tomado más territorio que cualquier otra cosa. Satanás es el dios del licor.” Tiene razón. Eso es lo que J. Vernon McGee tuvo que decir respecto a eso.
Y el otro templo que sobresale, era el del dios Asclepios. Abajo de ese gran promontorio que había en el pueblo, estaba este hospital enorme, el hospital más grande en el mundo, de ese tiempo. Era la Clínica Mayo de nuestros días. Y ante todo, era un templo a este dios Asclepios. Si ves a este dios griego, es un hombre, pero cuando ves sus otros nombres (y creo que uno de ellos era Anatoli) o la versión oriental de Asclepios, él era una serpiente. Y la serpiente era vista en todas partes, y era vista sobre el poste. ¿Recuerdes que Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto?. La gente miraba a la serpiente hecha de bronce y eran sanados de las mordidas de las serpientes. Pero eso fue porque Dios dijo que lo hicieran. Bueno, sus monedas tenían una serpiente en un lado. Y cuando los cristianos llegaron al poder con el gobierno, tenían una serpiente en un lado, y algo neutral en el otro. Ves, que no se puede conseguir una Mayoría Moral, lo siento. Amo a Jerry Fallwell, disfruto estando con él, pero algunos de mis hermanos cristianos están haciendo lo incorrecto, en el sentido de decir, “Cambiaremos la política”. No puedes cambiar la política, porque no puedes cambiar a los políticos, básicamente.
Sí hay gentes piadosas cristianas en la política. Pero el amor al dinero es la raíz de todo mal, y la mayoría de los políticos son elegidos por gente que tiene dinero, no la gente normal, y esos bloques grandes vienen y les dicen cómo tienen que votar. Y es cosa triste verlo, pero así es cómo funciona.
Entonces los cristianos sólo fueron neutralizados al unirse al gobierno, aquí durante esta era.
Entonces aquí está este dios serpiente. Y este dios está sobre este enorme hospital al que iba la gente a ser sanada. Y en Pérgamo, él era el dios serpiente. Un gran pilar de mármol se erguía como un obelisco, como nuestro monumento en Washington, D.C. El pilar fue construido para este dios y la construcción del templo era muy inusual, ya que era redondo. Ahora imagínate esto, en lugar de tener un templo cuadrado, era un templo redondo que se convirtió en hospital. Y aquí era donde usaban muchos trucos de sanidad. Usaban psicología y medicina juntas, y cualquier otra cosa que pudieran.
Ponte en esta situación, ahora vas a Pérgamo para ser sanado. Y bajas por estos largos túneles, en espiral como una serpiente, serpenteándote por túneles. Y hay estos hoyos en ambos lados de las paredes, mientras vas con este problema de espalda o de la cabeza o algo. Y de estos pequeños hoyos de este hospital salen voces sensuales que te dicen, “Vas a mejorar, te sentirás mejor, ¡sí serás sanado!”.
Entonces usaban psicología y cosas mentales, y eso era parte de tu iniciación en los baños de sanidad de Pérgamo. Imagínate ir caminando por allí, “Oh, me siento tan terrible”, y de pronto las voces, “Oh, estarás bien y está un poco oscuro y tenebroso aquí, ¿no?”. Y probablemente se abrían a espíritus malignos.
Este hospital era muy conocido por cosas muy, muy extrañas. Una de ellas era que bajabas al baño caliente, pasabas todas las voces que te hablaban y te metías al baño caliente y te daban un masaje. Y luego había un teatro de obras acerca de la sanidad, y te sentabas y observabas la obra. Te daba una influencia positiva de que ibas a sanar. Tus músculos se relajan y te sientes bien. Y luego que dejas el teatro, si no fuiste sanado ahora, como última medida, te ponen en un cuarto conocido en nuestros días para el “tratamiento de shock”. Te metían sin luz y pasabas la noche con serpientes no venenosas arrastrándose sobre ti toda la noche. Mucha gente murió de ataques al corazón, dicen, estando en ese cuarto.
Quiero decir, yo ni siquiera tomaría la sugerencia de ir a ese cuarto, pero usaban esta “terapia de serpientes”, como se llamaba para surtir efecto. Qué grueso, eso sí es pesado, creo que está mal. Nosotros no lo practicaremos aquí, lo siento.
Era un lugar donde volvían locos a la gente, unos sí se enloquecieron.
A César Augusto le encantaba ir al hospital de Pérgamo. No porque estuviera enfermo, sino porque era un alcohólico. Ahora, el Libro de los Mártires de Fox te dirá que los césares y todos los papas fueron homosexuales y alcohólicos. Y él era un alcohólico tremendo, como muchos de los césares. No podían vivir consigo mismos por lo que le hacían a la gente, porque el diablo los controlaba. Él iba una vez al año, no a ser sanado, sino a “curarse la cruda”. Él iba a “curarse” cada año.
Este fue un gran lugar por 700 años, la gente venía de todo el mundo a Pérgamo para ir a este hospital. Pero mucha de la sanidad era satánica en sus días.
Nota lo que Jesús dice a esta iglesia en Pérgamo:
“Pero tengo unas pocas cosas contra ti: porque tú tienes ahí los que tienen la doctrina de Balaam, el cual enseñaba a Balac a poner escándalo delante de los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.” (2:14)
Este es el cargo contra ellos: La doctrina de Balaam. Recordarás a este profeta; Dios le había dicho: “No maldigas a los hijos de Israel. Debes bendecir a los hijos de Israel”. Es que Balac, el rey, vino a él y le dijo: “Hay una multitud de gente que viene”. Eran los judíos, como estamos estudiando los domingos en la mañana, que venían por el éxodo. Y le dijo: “Maldice a esa gente”. Y él respondió: “Espera, déjame hablar con Dios”. “Dios, se me ha pedido maldecir a esta gente”. “No los maldecirás, serán bendecidos por mí”.
Entonces él regresa y le dice, “No los puedo maldecir”. Y el rey le dice: “Te diré algo. Si los maldices, te haré príncipe, y te haré muy rico y famoso”. Le dijo: “Bueno, déjame ir y hablar con Dios de nuevo”. Así que él fue débil precisamente ahí. Dios le dice: “Te dije que no, y no te vayas a levantar a menos que ellos vengan a ti”. Y el siguiente versículo dice: “Temprano en la mañana él se levantó y fue”. El ni siquiera esperó a que vinieran a él.
Y esa es la historia donde él está cabalgando sobre un asna, ¿recuerdas la historia?. Y Dios envía un ángel para pararlo, y el ángel saca una espada de fuego y está parado en el camino. Y al asna se le abren los globos oculares y lo ve venir por el camino. Y el asna comienza a “Jii, jaa”, y se sale a un campo. Entonces Balaam comienza a golpearla con una vara y el ángel se mueve al campo. Y Balaam no sabe lo que pasa y sigue sin ver al ángel. Entonces se mete el asna a una viña y le sigue pegando más duro con la vara. Entonces el asna ve al ángel en la viña y se mete a una senda que va entre paredes, y corre contra una pared y aplasta el pie de Balaam. Y el ángel está al final de ese caminito junto a la pared. Entonces el asna fue lo suficientemente inteligente como para detenerse. Y la Biblia dice que se echó al suelo de panza con las cuatro patas abiertas. ¿No podrías imaginarte una caricatura de eso? Las cuatro patas tendidas, las orejas en punta y rebuznando: “jiii-jaaaa”.
Balaam se baja y comienza a golpearla y Dios toca la boca del asna. Y le dice el asna: “Oye, Wilbur, ¿qué haces?”, como Mr. Ed, ¿no?. Y le dice: “¡Me sacaste del camino, aplastaste mi pie! Te voy a golpear asna necia”. Y el asna le dice: “Ya me conoces y ¿te lo he hecho antes?. ¿No he sido siempre un buen asna?”. Y esta es la parte increíble de la historia, ¡ese hombre comenzó a razonar con el asna!. Le dice, “Ahora que lo mencionas, sí hemos pasado buenos tiempos juntos y has sido muy leal a mí”. Es algo asombroso, ¿no?. Dijo el asna: “¡Ese ángel ahí que te va a matar!”. Y se voltea y ve al ángel y dice: “¡Oh, cielos!”, y cayó sobre su rostro diciendo: “¡Dios, Dios, por favor, no me mates!”. Y el ángel le dijo: “Sólo levántate. Y marcha, y haz los que Dios te ha llamado a hacer”.
Gracias a Dios que no tenemos que, en realidad, levantarnos, volver y empezar de nuevo. Porque siempre iríamos al revés, ¿no es así?. Diríamos, “Órale, nos vemos mañana”. “No, no te puedo ver mañana porque tengo que volver a recoger las piezas de ayer”. Pero el ángel le dijo: “Sólo ve”. Y él siguió adelante.
Por último, le dice al rey: “Yo sé que destruirá a los judíos”. “¿Qué es?”. “Tomen a todas las mujeres hermosas, y a todos los pequeños ídolos y dioses que adoran en tu tierra, y llévalos a las tiendas de los hombres judíos, y que tengan relaciones con las mujeres. Y mientras tengan relaciones con ellas, pongan los ídolos a un lado de manera que se enfoquen en estos ídolos y se casen con las mujeres. Ellas robarán sus corazones, y luego podrás atraparlos”. Era un lavado de cerebro. Y en realidad estaban teniendo relaciones a los dioses del sexo de ese país. Y eso fue exactamente lo que hizo, puso una piedra de tropiezo.
Así que yo diría que Howard Stern tiene el pecado de Balaam, y que Dios va a mandarlo al infierno a menos que se arrepienta. Yo diría que Hugh Hefner está sirviendo al dios que Balaam sirvió por codicia y avaricia, al provocar que personas tropiecen sexualmente. Yo diría que el table-dance en la carretera aquí, Pacers A-Go-Go, cualquier lugar: los bares nudistas, todos ellos; tienen el espíritu bajo cuyo poder cayó Balaam que causa que la gente fracase espiritualmente. Dios lo aborrece.
Si Dios no hubiera dicho nada más al respecto, sería una historia bíblica del Antiguo Testamento y seguiríamos hacia delante. Pero el hecho de que él lo pone en las cartas a las iglesias nos dice que la inmoralidad sexual le disgusta a Dios, ante todo.
Pero cuando la gente usa el sexo por ganancia, o para corromper a alguien más, ellos van a conocer su ira. Por ejemplo, cuando los pedófilos hacen víctimas de niños... Un niño no se puede proteger a sí mismo de un adulto maduro que lo está abusando. El niño crece con esta rabia dentro de sí: “¡Te mataría si pudiera!”. Pero eres un pequeño niño y no lo puedes matar. Esta ira está en su corazón hasta que tenga 30, 40 o 50 años o hasta sus últimas horas. Dios lo aborrece, que un niño tenga que crecer con eso, que Satanás haga eso.
Y en tercer lugar, en el libro de Judas se nos habla, por el versículo 11, porque sólo hay un capítulo ahí, pero es en el versículo 11 creo, y dice que “se lanzaron en el error de Balaam por recompensa”, que son “manchas” en sus fiestas, “nubes sin agua”, “falsos profetas”, son, ¡son malos!.
Y es esto. Estos que se sienten en el sofá del canal MTV y reciben llamadas de adolescentes a los del sofá sobre-rellenado con el doctor y el pervertido sexual sentado a su costado dando supuestas respuestas que daría cualquier perverso. “Oh, me estás diciendo todo sobre tu vida sexual, excelente, ¡qué bueno, especialmente ahora que estamos en la tele!”. ¿Qué clase de persona en su sano juicio llamaría a una estación de televisión a decirle a todo el mundo de sus problemas sexuales? ¿No hay algo morboso y pervertido de esa persona?
Quiero decir que no hay vergüenza en nuestro país, damas y caballeros. ¡No hay vergüenza! Ya no tenemos vergüenza, ni como cristianos. No nos da vergüenza encender el televisor y ver estas cosas por las que Jesucristo murió.
Y de esto se trata esta carta a esta gente. “Que tienes inmoralidad sexual, permites que la cometen”.
El sexo fuera del matrimonio, la fornicación, es algo muy peligroso.
En 1a de Corintios capítulo 5, el apóstol Pablo tenía el corazón partido. Les dijo: “Hay un pecado entre ustedes en esta iglesia que ni siquiera se habla entre los gentiles. Y qué vergüenza que un hombre tenga a la mujer de su padre, y que ustedes no hagan nada respecto a ello. Les digo a ustedes que si un hermano está cometiendo fornicación, o una hermana, que no tengan nada que ver con ellos. Ni siquiera coman con ellos. Ahora no me refiero a los que son del mundo, si sean avaros, o mentirosos o fornicarios, porque tendrían que salirse del mundo porque a todo el mundo le gusta el pecado.
Pero para el cristiano, es algo muy ¡peligroso!. Es cosa peligrosa ligar tu cuerpo con alguien que no sea tu marido o tu esposa, muy peligrosa, extremadamente peligrosa.
Y ellos sacrificaban a los ídolos y cometían inmoralidad sexual. “Así también tú tienes a los que tienen la doctrina de los Nicolaítas, lo cual yo aborrezco.” (2:15). Y si él lo aborrece, nosotros queremos aborrecerlo.
Si recuerdas del estudio pasado vimos que la palabra Nicolaítas viene de dos: conquista, “nikos” y laites, “la gente”. “Conquista de la gente” o “sobre la gente”. El clero y el laicado. No hay ningún clero en esta iglesia. Nosotros estamos acá abajo, ustedes están allá arriba, y estamos sirviéndoles a ustedes. Ustedes son las hijas y los hijos de Dios y nosotros tememos y temblamos. Vemos quiénes son ustedes, pero quizás ustedes no lo ven. Por cierto algunas veces nos beneficiamos de eso, de que ustedes no vean lo débiles que somos nosotros.
Pero eres una hija de Dios, un hijo de Dios. Eres de la realeza, un “real sacerdocio”. Es quién eres. Y él odia cuando una iglesia dice “discipulado”, “se trata del discipulado para la iglesia”. “Tenemos que decirte con quién puedes salir”. Si me tuvieses que preguntar con quién debes salir, estarías en un lío. ¿Qué diría?. “Eh amigo, aquí está una muy guapa para ti”. “Eh damita, ¿qué tal este chico de aquí? ¿Demasiado bajo?”. “Bueno, ¿este alto?”. Quiero decir, ¿quién en su sano juicio quisiera semejante responsabilidad?. Pero hay iglesias aquí en San Diego que quieren decirte que tienes que ser “discipulado” por ellos o no estás en el cuerpo de Cristo. ¡Por favor! Dios es quién está a cargo del cuerpo de Cristo.
No hay un “nicolaítas”. Él lo odia - cuando hay alguien sobre la gente. No hay una separación entre clero y el laicado. Y sí, sí se encuentra la palabra “laicado” en el Nuevo Testamento: “laos” que significa “gente”. Sacan la palabra de ahí, no hay duda de ello. Pero cuando se trata del entendimiento del hombre en cuanto al clero y el laicado, algunas denominaciones dicen que yo debería de estar aquí vestido con sotana. ¿Por qué?. “Porque soy distinto a ti, soy el clérigo. Y soy el Dr. MacIntosh, así que sé más que tú. ¡Ja!”. Muchos de ustedes en este cuarto son más inteligentes que yo, son más espirituales que yo, son mejores estudiantes de la Biblia que yo, entienden más que yo, oran más que yo, y son mucho más espirituales de lo que yo soy. Pero Dios usa a los necios para avergonzar a los sabios. ¡Trata de comprenderlo!. Mientras sepa yo quién soy y tú sepas quién eres tú, siempre nos llevaremos bien. Y cuando se nos acabe el Prozac, oraremos, ¿verdad?.
Un último pensamiento sobre esto y te dejaré ir a casa.
“Tengo unas pocas cosas contra ti” (v. 14). ¿Tiene él algo contra ti esta noche? ¿Hay quizá sólo unas pocas cosas? Párate a pensar, si son sólo unas pocas cosas. Bueno, yo pienso que hay unos cientos de cosas sobre las que él podría hablarme a mí, para ser honesto contigo. O quizá no unos cientos, pero unas docenas.
Y te paras a pensar en el joven rico. “Maestro, ¿qué haré para poseer la vida eterna?”. “Bueno, una cosa te falta”. “¿Una cosa?”. “Sí”. Y para con toda esta iglesia, eran sólo unas pocas cosas.
¿Qué cosa es en tu vida?. “Tengo unas pocas cosas contra ti”. Podría ser que no diezmas. “Bueno, yo no quiero dar”. Entonces, eso es algo que él tiene contra ti; que no estás aprendiendo a ser generoso. O, no eres un guerrero de oración. No oras por otras personas. Apenas oras por ti mismo. Bueno, eso podría ser algo también.
Podría ser que tienes esta lujuria en tu corazón, ésta que nunca rendirías a él. Y es tan frustrante para ti, mucho más para él, y para las personas en tu vida. Esta amargura, esto que siempre te da dentera; él quisiera sacarlo de tu vida, pero tú no se lo das. Y siempre eres una persona así. La gente no quiere acercarse a ti porque eres así. Es un tanto incómodo estar cerca de ti porque siempre tienes que tener la razón, cuando sabemos todos nosotros que nosotros tenemos la razón. ¿Tenemos razón?
Así que, ¿qué es? “Tengo unas pocas cosas contra ti”.
Los templos paganos tenían sacerdotisas en Pérgamo que eran en realidad prostitutas, y la ganancia de la mayoría de estos templos paganos era a través de su prostitución. Y parte de sus ritos religiosos involucraban orgías sexuales con sus sacerdotisas. En esa área de Asia, reinaban los gnósticos. En 1 de Juan... si nunca has leído 1 Juan, 1 de Juan es una buenísima carta para leer acerca del pensamiento gnóstico. El Gnosticismo es grande en nuestra ciudad de San Diego, porque somos una ciudad carnal y mundana. Los gnósticos decían que todo lo material era malo. Así que tu cuerpo es malo. Entonces si tú ibas a tener sexo con una sacerdotisa en el templo, estabas honrando a tu dios. Y a él no le importa tu cuerpo porque tu cuerpo es malo. Así que ten toda la diversión que quieres, porque siendo malo a los ojos de dios, a él sólo le preocupa tu espíritu.
Ahora eso es un muy sutil y simplista punto de vista, el del gnosticismo, en cuanto a la inmoralidad sexual, esta área que Jesús tiene en contra de ellos.
Pero hay gente que dice lo mismo: “A Dios no le importa si salgo a parrandear. Él se preocupa por mí. Soy una buena persona, hago buenas cosas, en realidad trabajo mucho”. Bueno, en la siguiente carta él dice: “Yo sé tus obras”. De hecho, él se los menciona dos veces. Él está consciente de tus obras. Pero no es en lo que está interesado.
Ellos enseñaban que podías hacer lo que querías porque a Dios no le importaba tu cuerpo malo, a él le importaba tu espíritu. Así que los gnósticos permitieron toda clase de maldad. En 1 de Pedro 4:1, 2 y 3 se habla de esto, advirtiéndonos a no andar en esas situaciones.
“Así también tú tienes a los que tienen la doctrina de los Nicolaítas, lo cual yo aborrezco.” (2:15). Así que te pido, iglesia, que tomes el remedio para estas pocas cosas que tengo contra ti. Versículo 16: “Arrepiéntete, porque de otra manera vendré a ti presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.” (2:16-17).
Ahora, el siguiente sábado por la noche espero que finalicemos las cartas a las iglesias y avancemos hacia el rapto de la iglesia. Quiero que subrayen ese versículo que acabo de leer porque habla de ti. Hay una piedra blanca con tu nombre en ella; una piedra blanca con tu nombre en ella. Y va a ser dada a ti. Tienes un nombre nuevo. Nota de cómo él siempre cambia los nombres. Jesús lo hizo en los Evangelios, y Saulo era Pablo. Jesús comenzó a cambiar los nombres. Pero hay un nombre para ti. Y me he preguntado, ¿podría ser que cuando venga el rapto de la iglesia, o el día en que mueras, que se diga ese nombre y tu espíritu conoce ese nombre? Está en ti, pero tú no lo sabes, tu mente no lo sabe. Que cuando él te llame por tu nombre celestial, ¡bip!, ¡te fuiste!. Quiero decir, que es posible. ¿Por qué nos habrá dado un nombre nuevo? Él tiene un nombre nuevo para nosotros, y será increíble descubrir cuál es ese nombre.
Cuando me acababa de convertir en cristiano y mi pastor, Chuck Smith, estaba enseñando, un domingo por la noche él había dicho cómo Dios le había dado una profecía que su nuevo nombre significaría algo como pastor y que sería pastor de muchos rebaños. Ahora tienes que entender que estábamos en un santuario con sitio para 350 personas y ahí estaba él diciéndonos que él iba a ser pastor de muchos rebaños. ¿Sabes cuántos millones de personas lo escuchan alrededor del mundo diariamente? ¿Sabes que se reciben alrededor de 5,000 llamadas telefónicas a diario en la iglesia de Calvary Chapel Costa Mesa? Estuve con él en una conferencia recientemente y alguien le dijo, “¿Te reviso tu e-mail y te lo traigo?”. Él dijo que “sí, por favor”. Le trajo su correo. Otra hora después lo volvieron a revisar y habían llegado otros 32. Eso sólo en una de las direcciones que él tiene. Y él tiene a tantos pastores buscándolo a través de este globo, como su pastor.
Así que tú tienes un nombre nuevo. Me pregunto qué es. Realmente describe cómo te ve.
“Jeremías, no me digas que eres demasiado joven y que no puedes ir a predicar. Porque “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta a las gentes” (Jeremías 1:5). Aún antes de naciste, Dios ya te conocía. Esto me asombra, y se los he compartido antes, que cuando estoy ministrando a una persona sin hogar o a alguien que está realmente perdido y ha tocado fondo, siempre trato de recordar, “este es el pequeño o la pequeña de alguien”. Si puedo pasar por alto el vómito, y el hedor y mal olor, y la embriaguez, y los ojos inyectados de sangre, y el balbuceo de palabras, y todo eso, entonces puedo recordar que soy papá, que me he levantado a las 2 de la mañana para hacer eructar a los niños. Yo sé lo que es cambiar pañales. Este ser humano que se ve así en este momento fue el pequeño bebé de alguien.
Luego te paras a pensar, “Bueno, Dios tiene en 1 Timoteo una palabra que dice Dios “quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad”, de su Hijo Jesucristo (1 Tim 2:4). Él quiere que todos. Él sabe que no todos van a ser salvos, pero su deseo es que sí lo sean.
Eso echa abajo y descarta a Arminius y a Calvino, ahí mismo. ¿De qué se pelean? No hay nada de qué pelear. El deseo de Dios va más allá de la teología. Él ama a la gente. Él creó a la gente.
Lo trágico es que él sabe que no todo el mundo lo va a amar. Ahora, quizás algunos de ustedes están sentados aquí esta noche, y simplemente no amas a Dios. Quiero decirte, que él está locamente enamorado de ti. Y él, con su plan, desde antes de que te formara en el vientre de tu madre hasta el día en que mueras, quiso que fueras así, y quizá te has convertido así o asá, así y asá. Algunos de ustedes navegan por la vida de arriba abajo. Pero cuando llegues al final y te des cuenta, “¡Increíble, di en el blanco! Soy un mártir, soy un testigo. Viví una vida que honró a Jesucristo, y cumplí mi nombre, cristiano”.
Me pregunto quién eres en sus ojos. “Oh, somos tan pobres”. No lo eres, eres rico, dijo él. A los orgullosos laodicenses, la iglesia carnal y mundana al final de la era que decía, “Somos ricos, no tenemos necesidad de nada”. “No, eres pobre”, les dijo, “y tienes necesidad de todo”, a esa iglesia.
Ves que nuestra auto-estimación tal vez no es como él nos ve.
Y tal vez cuando volvemos para el próximo estudio... vamos a tener helados Hagen Daz gratis para ti, las paletas, ¿bien?. Es una forma de hacerte regresar. Y para el que sigue, billetes de $100 bajo los asientos para todos.
Entre ahora y el próximo estudio, ¿por qué no pasas tiempo orando y diciendo, “Señor, ¿estoy sobre la pista de lo que tú quieres que yo sea? ¿Estoy viviendo a mi máximo potencial? ¿Estoy en camino de ser ese nombre nuevo en la piedrecilla blanca?”.
Padre, te agradezco por estos hombres y mujeres hermosos esta noche. Te agradezco por sus oídos y corazones atentos. Te agradecemos por estas iglesias que hemos podido ver, y ver cómo, en medio de su trasfondo histórico, el mismo cuerpo de Cristo tiene muchas presiones provenientes sólo por la sociedad. Esta noche queremos agradecerte de que podemos verte y darnos cuenta de que muchas de las presiones que sentimos en San Diego son simplemente porque vivimos en San Diego, y porque somos hombres y mujeres cristianos. Sin embargo, podemos permanecer firmes a través de todas las cosas. Sabemos que estuviste muerto una vez y que ahora vives. Así que no importa qué tipo de presión se presente en nuestro camino, también la sobreviviremos.
Sabemos también, Señor, que pueden haber unas pocas cosas que tienes contra nosotros, y quisiéramos aclararlas contigo esta noche. Y quisiéramos orar en el nombre de Jesucristo que nos perdones de nuestros pecados, que nos limpies de nuestra injusticia. Señor, que nos pongas en ese camino derecho y angosto de manera que lleguemos a donde nuestro nuevo nombre nos esté llamando a estar, en tus brazos. Y esta noche queremos agradecerte por el privilegio de estudiar tu Biblia y amar tu palabra y por la libertad que sí tenemos en este país para estudiar la palabra de Dios. Y que todos la guardemos en lo profundo de nuestros corazones, para nunca alejarnos de ti, sino para siempre permanecernos cerca de ti. En el nombre de Jesús, amén.